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jueves, 22 de marzo de 2012

{156} A la Resurrección del Señor {Fin}

¿ES de ingrávido sueño.
aire o magia refleja
este resplandor súbito,
esta erguida presencial?


Todo en torno se afirma,
se deslumbra,se ciega.
La piedra es más que nunca
piedra,gozosa piedra:


la humana piel confusa
de oscuros centinelas,
tañida del prodigio,
centellea evidencias,


y el alba, el alba tímida,
tan mojada y tan tierna,
confirma de rubores
su inocencia perfecta.


Otra vez sobre el mundo
la Verdad se hace cierta,
cierta con certidumbre
transverberada, céntrica.


No el aire, no ni el sueño
ni la magia espejean
este Cuerpo armonioso
que fulgura y destella.


Las brisas le acarician,
la tierra le sustenta
y la luz que de él mana
le ciñe y le modela.


Pudiendo ser más leve
que plumas o humaredas,
humana, humildemente
pisa la hierba,y pesa.


y al goce del suavísimo
tacto, contacto, prenda,
invita -ábranse flores-
a las yemas incrédulas


Resurrección. Oh gloria
taladrada y tan nuestra,
tan de hueso y de carne
firme,caliente,fresca.


Por Ti,Señor,devuelto
a la luz que te estrecha,
al amor que te ciñe,
al aura que te besa.


por ti, todo nos canta,
¡oh divina certeza!,
para después del tiempo,
quieta ya primavera.






    FIN de la Primera Antología de sus Versos


                Gerardo Diego


                 1918-1941


                Este Libro se haya Agotado
      


                     

{155} Glosa de la Purificación

EN el templo entra María
más que nunca pura y blanca.
Luces del mármol arranca.
Reflejos al oro envía.


Va el Cordero entre la nieve,
la Virgen nevando al Niño,
nevando a puro cariño
este blanco vellón leve.


Las dos tórtolas que ofrece
ya vuelan y ya se posan.
Ana y Simeón rebosan
gozo del tiempo que crece,


que estalla,que está. No hubo
quien viendo al blanco alhelí
dijera -por ti,por mí-
que al cielo esta noche estuvo.


La Pureza- oh maravilla-
quiere tornarse aún más pura.
Y Jesús, de su blancura
le baña frente y mejilla.


Tanto porfió que anduvo
cándido el aire de plumas.
Tanto amor tuvo de espumas,
tanta sed de nieve tuvo.


Ya ha cesado la nevada.
Y el Niño tan blanco,blanco,
oye que va a ser el blanco
de contradicción,la espada.


ay, para su Madre, y mueve
hacia ella sus ojuelos,
regalando desconsuelos
como si Él no fuera nieve.

{154} Canción al Niño Jesús

Si la palmera pudiera
volverse tan niña, niña.
como cuando era una niña
con cintura de pulsera.
Para que el Niño la viera..


Si la palmera supiera
que sus palmas algún día..
Si la palmera supiera
por qué la Virgen María
la mira.. Si ella tuviera...


Si la palmera pudiera...


..la palmera...





{153} Letrilla de la virgen Maria esperando la Navidad

CUANDO  venga, ay,yo no sé
con qué le envolveré yo,
con qué.


Ay, dímelo tú, la luna,
cuando en tus brazos de hechizo
tomas al roble macizo
y le acunas en tu cuna.
Dímelo, que no lo sé,
con qué le tocaré yo,
con qué.


Ay, dímelo tú,la brisa
que con tus besos tan leves
la hoja más alta renueves.
peinas la pluma más lisa.
Dímelo y no lo diré,
con qué le besaré yo,
con qué.


Y ahora que me acordaba.
Ángel del Señor, de ti,
dímelo, pues recibí
tu mensaje: "he aquí la esclava".


Sí, dímelo,por tu fe,
con qué le abrazaré yo,
con qué.


O dímelo tú, si no,
si es que lo sabes, José,
y yo te obedeceré,
que soy una niña yo, 
con qué manos le tendré
que no se me rompa, no,
con qué.

{152} Exhortación a Gallito

AL verte aquel día
vestido de luces,
me bailó por el talle una zambra
de luces y frunces.

Otra vez mi cuerpo
de mis quince años,
jugando a los toros allá en la alameda
con chiquilicuatros.

Cabeza de toro,
el mimbre y las astas.
Muleta y capote de aquel maletilla
que fué a Salamanca.

Espada de palo,
banderillas rizas,
Lección de toreo -bautismo de estética-,
viriles primicias.

Músicas juncales
de los pasodobles
y el descubrimiento del sur perezosa
que me reconoce.

Sierras,vegas,ríos,
toda Andalucía
que viene a mi encuentro volcada en un toro
de infancia y de brisa.

Déjamelo solo,
tráemelo que juegue.
Pasa, pasa y pasa; cuádrate que quiero
jugar a la muerte.

Ay, mis quince años
como quince rosas,
como quince verónicas lentas
que se me deshojan.

al verte, Gallito,
vestido en la plaza,
comprendí que el secreto del tiempo
sin vuelta ni trampa

lo lleva el torero
que rige la lidia
la llave la lleva la espada heredada
de la dinastía,
y un pase ayudado
de los que tú trenzas
dibuja en el aire siglos de fragancias
de egipcias soleras.

Vistete de luces,
ciñete en las suertes,
cúbrete de espumas,replica la gloria
de los Rafaeles.

Guiña tus malicias,
hechiza tus flechas,
y el doblar el lance, delicadamente
tuerce la cabeza:

que una sola gota
de esa mar de sangre
que nos arrebata,
nos pinta los labios de sales y soles,
nos unge las sienes de fiebre y de nácar

{151} Elegia a Joselito

LENTA, la sombra ha ído eclipsando el ruedo.
Ya grada a grada va a colmar la plaza.
Vino triste de sombra, vino acedo
tiñe triste de sombra, vino acedo
tiñe ya casi el borde de la taza.

Fragilidad,silencio y abandono.
Cobra el gentío un alma de paisaje,
mientras siente el torero hundirse el trono
y apagarse las luces de su traje.

¿Y para qué seguir? La gloria toda
no redime un azar de aburrimiento.
Lo mejor es dormir -ancha es la boda-
largo y horizontal a par del viento.

Un lienzo vuelto,una última voz -toro-,
un gesto esquivo, un golpe seco, un grito,
y un arroyo de sangre -arenas de oro-
que se lleva -ay,espuma- a Joselito.

José, José, ¿por qué te abandonastes
roto,vencido,en medio a tu victoria?
¿Porqué en mármol aún tibio modelaste
tu muerte azul ceñida de tu gloria?

Cinta ya fugitiva, nada vive
de tus claros millares de faenas.
Y resbalan memorias en declive,
igual que de las manos las arenas.

Los quince años, espigado tallo,
juego y donaire y esbeltez gitana.
Un nuevo Faraón -cresta de gallo-
ágil la línea y fresca la mañana.

Y una tarde-heredada prenda, el ángel-
aquel beso en la frente decisiva
sellando -era la feria del Arcángel-
la ceremonia de la alternativa.

Y después,cuantos largos esplendores
sobre efímeras llamas de toreros.
Ojos, bocas. Los palcos tentadores.
Sur de mantillas,norte de sombreros.

La verónica comba, el abanico,
la larga caligráfia y precisa.
el galileo -a los hombres el hocico-
y el arrancar -trofeo-la divisa.

El quiebro repetido, el par al sesgo,
o en diametral oposición forjado,
dibujando en la arena, a flor de riesgo,
un radiante teorema entrecruzado.

Y la embriaguez,tú con el bruto a solas,
olvidado de dios y de la vida,
hasta triunfar sobre las ciegas olas
del corvo instinto, la invisible brida.

Y las órbitas rojas de los pases
ceñidas siempre en torno a tu cintura,
y el fulminar tu espada en tres compases
una vida burlada en escultura.

La lidia toda,atada y previsora,
sabio ajedrez contra el funesto hado.
Gesto de capitán, cómo te llora
la cofradía del aficionado.

Y todo cesó,al fin, porque quisiste.
Te entregaste tú mismo; estoy seguro.
Bien lo decía en tu sonrisa triste
tu desdén hecho flor, tu desdén puro.

miércoles, 21 de marzo de 2012

{150} torerillo en Triana

TORERILLO en Triana
frente a Sevilla.
cántale a la sultana
tu seguidilla.


sultana de mis penas
y mi esperanza.
Plaza de las arenas
de la maestranza.


arenas amarillas,
palcos de oro.
quién viera a las mulillas
llevarme el toro.


Relumbrar de faroles
por mí encendidos.
Y un estallido de oles
en los tendidos.


arenal de sevilla,
torre del Oro.
Azulejo a la orilla
del río moro.


azulejo bermejo
sol de la tarde.
No mientas,azulejo
que soy cobarde.


Guadalquivir  tan verde
de aceite antiguo.
si el barquero me pierde
yo me santiguo.


La puente no la paso,
no la atravieso.
Envuelto en oro y raso
no se hace eso.


Ay, río de Triana,
muerto entre luces,
no embarca la chalana
los andaluces.


Ay, río de Sevilla,
quién te cruzase
sin que mi zapatilla
se me mojase.


Zapatilla escotada
para el estribo.
media rosa estirada
y alamar vivo.


Tabaco y oro. faja
salmón.Montera.
tirilla verde verde baja
por la chorrera.


Capote de paseo.
Seda amarilla.
Prieta para el toreo
la teleguilla.


la verónica cruje.
Suenan caireles.
Que nadie la dibuje.
Fuera pinceles.


Banderillas al quiebro.
cose el miura
el arco que le enhebro
con la cintura.


Torneados en rueda
tres naturales.
Y una hélice de seda
con arrabales.


me perfilo. la espada.
los dedos mojo.
abanico y mirada.
Clavel y antojo.


en hombros por tu orilla,
Torre del Oro.
En tu azulejo brilla
sangre de toro.


Si salgo en la Maestranza,
te bordo un manto,
Virgen de la Esperanza,
de viernes Santo.


Adiós,torero nuevo,
Triana y Sevilla,
que a Sanlúcar me llevo
tu seguidilla.

{149} URIEL

GLORIA en la excelsitud -tecjumbre abierta-
Escorzos de la música que pisa
sus sesgos torbellinos de cornisa,
gozo escandido de la planta experta

nos mides, oh Uriel. Franca la puerta
del paraíso está. Y se te irisa
de brasas y vislumbres la sonrisa,
la túnica en tus vueltas se te injerta.

Salta,Uriel, destrenza tus trenzados,
brinca en la danza, olvidate en el vuelo.
Tú eres la guía, el adalid del coro.

Que nosotros, a tu ímpetu raptados.
trenzamos ya las sílabas del cielo,
oh serafin del número de oro.

{148} Rosalia

PAJARILLOS, fuentes, flores
-ahí va la loca- decían
-ahí va la loca soñando-
La loca yo, Rosalía.


Soñaba Nueva Galicia
en el cielo noroeste.
Espello da terra nosa.
Finis coeli.


Jardines del paraíso,
mi laurel ya se aclimata.
Y un tordo, siempre de luto,
se eterniza en la fermata.


También desde aquí se oye
crujir de angustia las hierbas.
Y yo vuelo y soy la brisa
que las peina y las consuela.


Que yo no me he muerto, hermanos,
que la brisa que os breza
soy yo, vuestra Rosalía
falando lengua galega.


Toda la tarde jugando
con cuatro ángeles, qué risa.
Toda la tarde jugando,
jugando a las cuatro esquinas


Yo las puse nombre a todas
-ay,trébol de dicha esbelta-.
Las llamaba Orense,Lugo,


-alalá-,
La Coruña y Pontevedra.


La Colegiata del Sar
se tambalea de sueño.
Sueña que se van a acostar
y que el cielo es muy pequeño.


Sólo se oían laúdes,
salterios y cañucelas,
Y ahora, de soplar la gaita,
carrillos en flor revientan.


Venid conmigo, viudas,
huérfanos de tierra y mar.
para las madres, un nimbo.
a los niños, un luar.


Vete, niña, que no quiero,
que no necesito guía.
Qué porfía.
Si tú te llamas beatriz,
yo me llamo Rosalia.

{147} Razias

YA tu clarín nos disipó las brumas,
Oh grave, agudo azul de coordenadas.
Y hundimos ya las manos sonrosadas
-nueva puericia- en diáfanas espumas


Por ti, Razías , por la nieve y plumas
que esponjas,bates,libras,niveladas
-¡hosanna!- porque en gigas y foliadas
euritmias del Altísimo rezumas.


Rizas en tus cabellos las corolas
y del querube mar las caracolas.
Tuya es la gracia, la delicia tuya


y el ángel y la estela del donaire.
Y nuestro en gloria y círculo -¡alleluia!-
el aire,el aire,el aire,el aire, el aire.

{146} Valle-Inclán

ESTE gran don Ramón que fuera,¿cuántas cosas?,
barbas de chivo, apóstol manco,
barquero de la Estigia, Bradomín de las rosas,
es ya un fantasma blanco,blanco.


Lo era ya casi en sus postreros días
de destierro en la Tierra.
Yo me acordaba alguna vez de Elías
y de Amadís Sin Tiempo que por Bretaña yerra.
(concavidad de siglos, un día de esperpento.
Vida y muerte, un compartimento.)


Porque hora es ya que Valle-Inclán se adueñe
de su pazo ultratumba de Barbanza,
y sobre el hombro mútil una ala le pergeñe
el Ángel de la bienaventuranza.


Pues ya su Compostela dhe humo se restituye,
a su Roma ecuestre regresa.
Su única mano que en la Lira influye
arpegios de sus barbas mesa.


abridle una academia de sutiles dialectos,
Repetidle, enseñadle sus lienzos predilectos,
San Miguel in Excelsis, Trastevere, Trasmiño.


Para él una carroza que en baches no repare
ni en melindres de estrellas,y de auriga la orden:
"Un giro per il Pincio prima di ritornare
all'albergo", y que en la esclavina el Zodiaco le borden.


Y así, blanco fantasma, con el salvoconducto
y sello del Señor Santiago,
vuela por todo el arco del celeste acueducto,
chancea con el Torvo o falaga al Endriago.


Su humanidad tan frágil,asombro de las mieses,
entre postrimerías se litigia y parcela.
Sus barbas y cabellos ceniza hace unos meses,
Son hoy prodigio arácnido, espumas de la estela
-patache caracol de ángeles coruñeses-
que guía -vía Láctea- a Compostela

{145} altamar de la Noche

ALTAMAR de la noche, errante, ajena,
en alas del alisio y maravillas.
aún no insinúa el alma -lentas quillas-
de su playa -tan pálida- la arena.


Y la otra patria: infantas en la almena
cantan cantar de vela -altas Castillas-.
Y qué azucena el alma, flor de millas.
alta mar, alta noche, alta azucena.


Ese bullicio, ¿espumas virginales
o lumbres de verdor ecuatoriales?
Rombo en diamantes. Cruz del sur. Rehenes


del astrolabio, prendas, rumbos, huellas.
alta cruz de mesana. altos vaivenes.
Cantar de cuna cantan las estrellas.

{144} La Gracia

Y no valdrán tus fintas, tu hoja prima
ni tu coraza indómita nielada
a desviar el rayo, la estocada
en la tiniebla a fondo de tu sima.


¿No ves centellear allá en la cima
de gracia y luz diamante, ascuas de espada?
No, esquivo burlador,no valdrán nada
careta ni broquel, guardia ni esgrima.


No te cierres rebelde, no le niegues
tu soledad. Es fuerza que le entregues
de par en par tu pecho y coyunturas.


Que así vulnera el diestro, así elige
-caprichos del deseo- y así aflige
y así mueren de amor las criaturas

{143} Teide

SUBLIME aparición, no, ¿quién engaña
mi corazón, mis ojos, mi estatura?
En los aires la nieve se inaugura,
parto del cielo, tienda de campaña.


Bruma baja de mar los pies te baña,
nubes al sol nivelan tu cintura,
y emerge en ti, memoria de hermosura,
mi patria, oh derramada, oh santa España


Viene la noche. el buque áncoras leva.
Yo, tumbado en cubierta, el mar me eleva
y me deprime, y tú, ya sin corona,


Teide de sombra, te alzas, te hundes, hondo,
respiras,pecho único y redondo
de esa gigante, espléndida amazona.

{142} A.C.A. DEBUSSY

SONIDOS y perfumes,Caludio aquiles,
giran al aire de la noche hermosa.
Tú sabes dónde yerra un son de rosa,
una fragancia rara de añafiles


con sordina, de crótalos sutiles
y luna de guitarras. Perezosa
tu orquesta, mariposa a mariposa,
hasta noventa te abren sus atriles.
Iberia,Andalucía, España en sueños,
lentas Granadas,frágiles Sevillas,
Giraldas tres por ocho, altas Comares.


Y metales en flor, celestes leños
elevan al nivel de las mejillas
lágrimas de claveles y azahares.

{141} El Viento

NO. No eres sólo espíritu, Sabemos:
soplo, espíritu.Bien. Pero ¿y tu viva
carne, dí, de alimaña fugitiva,
tu burladora piel, varia en extremos


de dulzura o terror, y los supremos
deleites de tus filos, tu impulsiva
cólera ciega de testuz de chiva,
la ultrajadora furia de tus remos?


¿Eres padre del fuego? ¿O eres llama
tú mismo,turbia llama ardiente y fría,
lengua voraz de estímulos sin rumbo?


Oh, duro viento; topa, embiste, brama,
crece en la ola sin fin, muérdete, expía,
alma y cuerpo fatal, de tumbo en tumbo.

{140} Visita a Medinilla

¿QUÉ te impulsó a estos mares,Medinilla?
¿Soñabas con los reyes de Ternate,
con la canela de Ceylán granate
o con la flor del Ganges amarilla?


Siento que estás aquí, bajo esta quilla
que el indico oceano mueve y bate,
y a tratar con Neptuno tu rescate
voy, buzo vertical, por la escotilla.


Aquí estás, sí, trenzando arpas y violas
-venas,cabellos de tus ríos claros-,
magoas y soledades españolas.


No quiero despertarte. Canta a solas.
Muerto de pena subo. Uno, dos faros
sangran su triste luz sobre las olas.

{139} Adiós

ADIÓS, islas malayas, bizarría
y capricho del mar, lujo del moro,
playas de Mindanao y de Mindoro,
bajo las palmas que el aire mecía.


Bronces humanos, siempre en melodía
de escorzo, aladas danzas, meteoro
de flamígero ritmo y krises de oro
y núbiles doncellas de Oceanía.


Adiós, volcanes de abrasadas minas,
alzando erectos, vírgenes sus pechos
y sus lagos que sueñan con las nieves.


Adiós, puestas de sol en los estrechos,
laberinto de fuego, islas divinas,
Sabang,Penang,Panay, Bali,Celebes.

{138} Sucesiva

DÉJAME acariciarte lentamente,
déjame lentamente comprobarte,
ver que eres de verdad, un continuarte
de ti misma a ti misma extensamente.


Onda tras onda irradian de su frente
y mansamente, apenas sin rizarte,
rompen sus diez espumas al besarte
de tus pies en la playa adolescente.


Así te quiero, flúida y sucesiva,
manantial tú de ti, agua furtiva,
música para el tacto perezosa.


Así te quiero, en límites pequeños,
aquí y allá, fragmentos, lirio,rosa,
y tu unidad después,luz de mis sueños.

{187} Viento sur

NO existe el aire ya. Las lejanías
están aquí al alcance de la mano.
Evidente es el mundo y tan cercana.
He aquí la densidad que apetecías.


La luz se cierne en mineralogías
tan de ardiente osatura y primer plano,
que se brota este grito sobrehumano:
Gloria al bramar de las montañas mías.


Es el viento que encrespa sus bisontes,
que en bravo alarde de torsión y ultraje
lomos restalla de olas y de montes.


El viento que me empapa de paisaje.
Sur, viento sur, enrólame en tu viaje
y ráptame en tus brazos de horizontes.