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miércoles, 7 de septiembre de 2016

Agosto .- de Enrique de Mesa



  Quema el sol. Y los ojos
sólo ven la llanada
infinita,surcada
de amarillos rastrojos.

  Primavera con lluvia,
junio libre de piedra.


  ¡Cómo se colma y medra
la troje de mies rubia¡

  Envuelto en la calima
por la recia solana,
a la aldea cercana
lento un carro camina

  Y gigante en la gleba
del llano amarillento,
su majestad eleva
un molino de viento.

1960. Texto de Enrique de Mesa.


Mas información

https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_de_Mesa

Plaza Mayor de Manuel Alcántara

  Por los caminos últimos del agua,
por cada carretera polvorienta,
gentes de España.


  Leñadores del viento,
tratantes de los campos de la patria;
todos los que crecieron en la aldea
mirando lluvia en la ventana.
Terratenientes de la luna,
jornaleros sin fin de esperanza,
esperan que se crucen los caminos
y han puesto en las paredes la ancha
espalda.


  Por cada carretera polvorienta,
por cada acequia turbia de mañana,
por todas partes te he encontrado..

  Plaza Mayor de España.

1949. Textos de Manuel Alcántara


https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Alc%C3%A1ntara_(escritor)

Pastorales .- Juan Ramon Jimenez

Ya están ahí las carretas...
Lo han dicho el pinar y el viento,
lo ha dicho la luna de oro,
lo han dicho el humo y el eco...
Son las carretas que pasan
estas tardes,al sol puesto,
las carretas que se llevan
del monte los troncos muertos.


  ¡Cómo lloran las carretas,
camino de Pueblo Nuevo¡


Los bueyes vienen soñando,
a la luz de los luceros,
en el establo caliente
que sabe a madre y a heno.
Y detrás de las carretas,
caminan los carreteros,
con la aijada sobre el hombro
y los ojos en el cielo.


  ¡Cómo lloran las carretas,
camino de Pueblo Nuevo¡


En la paz del campo,van
dejando los troncos muertos
un olor fresco y honrado
a corazón descubierto.
Y cae el ángelus desde
la torre del pueblo viejo,
sobre los campos talados,
que huelen a cementerio.


  ¡Cómo lloran las carretas
camino de Pueblo Nuevo¡

1950. Textos de Juan Ramón Jiménez












Sonata de Primavera de Ramón del Valle-Inclán

  Era una noche de primavera,silenciosa y fragante.
El aire agitaba las ramas de los árboles con blando
movimiento, y la luna iluminaba, por un instante,la
sombra y el misterio de los follajes.
Sentíase pasar por el jardín un largo estremecimiento
y luego todo quedaba en esa amorosa paz de las noches
serenas.En el azul profundo temblaban las estrellas y
la quietud del cielo. A lo lejos el mar misterioso y
ondulante exhalaba su eterna queja.

Las dormidas olas fosforecían al pasar tumbado los
delfines,y una vela latina cruzaba el horizonte bajo
la luna pálida.


  Yo recorría un sendero orillado por floridos rosales:

Las luciérnagas brillaban al pie de los arbustos ,el aire
era fragante,y el más leve soplo bastaba para deshojar
en los tallos las rosas marchitas.


1941. Texto de Ramón del Valle-Inclán



La Primavera de Juan Ramon Jimenez

¡Cómo está la mañana! El sol pone en la tierra su
alegría de plata y oro; mariposas de cien colores
juegan por todas partes; entre flores,por la casa-ya
dentro, ya fuera- en el manantial.

Por doquiera, el campo se abre en estallido,en crujidos,
en un hervidero
de vida sana y nueva.

Parece que estuviéramos dentro de un gran panal
de luz,que fuese el interior de una inmensa y
cálida rosa encendida.


1960  Juan Ramón Jiménez

La tristeza del campo de Juan Ramón Jiménez


  Tristeza dulce del campo.
La tarde viene cayendo.
De las praderas segadas
llega un suave olor a heno.

  Los pinares se han dormido.
Sobre la colina,el cielo
es tiernamente violeta.

Canta un ruiseñor despierto.

  Vengo detrás de una copla
que había por el sendero,
copla de llanto,aromada
con el olor de este tiempo;
copla que iba llorando
no sé qué cariño muerto,
de otras tardes de septiembre
que olieron también a heno.


Juan Ramón Jiménez

La Litera de Carlos V de Manuel Machado

Nada más,nunca ví, sobrio y austero,
que una litera de campaña,que era
del César Carlos Quinto la litera,
Emperador del Universo entero.



Un asiento no más de dura cuero
sobre unas parihuelas de madera...
Por toldo, un negro lienzo,a la manera
del más burdo y humilde carretero.



Mudo ante tan magnífica pobreza,
del verdadero honor hallé el secreto,
de la apariencia en el desdén profundo.



El no tenía que ostentar grandeza
ni fiar a cropeles el respeto...
A él le bastaba ser dueño del Mundo.


1938. Relatos Infantiles

Texto de Manuel Machado

Mas información  .


https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Machado

Muy graciosa es la doncella de Gil Vicente

Muy graciosa es la doncella.
¡Cómo es bella y hermosa!



Digas tú,el marinero
que en las naves vivías,
si la nave o la vela o la estrella
es tan bella.



Digas tú,el caballero
que las armas vestías,
si el caballo o las armas
o la guerra
es tan bella.


Digas tú,el pastorcico
que el ganadico guardas,
si el ganado o los valles
o la sierra es tan bella.


 Texto de Gil Vicente

Serie.: 1940 .Poesía para Jovenes

Información sobre Gil Vicente

https://es.wikipedia.org/wiki/Gil_Vicente

lunes, 5 de septiembre de 2016

VIAJE .- Antonio Machado

 Ya en los campos de Jaén
amanece.Corre el tren
por sus brillantes rieles,
devorando matorrales,
alcaceles,
terraplenes, pedregales,
olivares,caseríos,
praderas y cardizales,
montes y valles sombríos.
Tras la turbia ventanilla
pasa la devanadera
del campo de primavera.



 La luz en el techo brilla
de mi vagón de tercera.
Entre nubarrones blancos,
oro y grana,
la niebla de la mañana
va huyendo por los barrancos.
¡Este insomne sueño mío¡
¡Este frío de un amanecer en vela¡..




 Resonante,
jadeante,
marcha el tren.El campo vuela.
Enfrente de mí, un señor
sobre su manta dormido;
un fraile y un cazador,
el perro a sus pies tendido.




Yo contemplo mi equipaje,
mi viejo saco de cuero,
y recuerdo otro viaje
hacia las tierras del Duero.
Otro viaje de ayer
por la tierra castellana...




 Tren,camina,silba,humea,
acarrea
tu ejército de vagones;
ajetrea
maletas y corazones.


 Soledad,
sequedad.
Tan pobre me estoy quedando,
que ya ni siquiera estoy
conmigo, ni sé si voy
conmigo a solas viajando.



Antonio Machado





























Verde verderol

 Resultado de imagen de verderol



Verde verderol,
¡endulza la puesta del sol!
Palacio de encanto,
el pinar tardió
arrulla con llanto
la huida del río.
Allí el nido umbrío
tiene el verderol.
Verde verderol,
¡endulza la puesta del sol!
La última brisa
es suspiratoria;
el sol rojo irisa
el pino que llora.
¡Vaga y lenta hora
nuestra,verderol¡
Verde verderol,
¡endulza la puesta del sol!
Soledad y calma;
silencio y grandeza.
La choza del alma
se recoge y reza.
De pronto ¡oh belleza!
canta el verderol.
Verde verderol,
¡endulza la puesta del sol!
Su canto enajena.
-¿Se ha parado el viento?-
El campo se llena
de su sentimiento.
Malva es el lamento,
verde el verderol.
Verde verderol,
¡endulza la puesta del sol!


Texto de.: Juan Ramón Jiménez


Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

verderol o verderón

  1. m. Nombre común de diversas especies de aves canoras del orden de las paseriformes, de unos 15 cm de longitud, con plumaje verde y manchas amarillentas en las remeras principales y en la base de la cola.





















Cantiga de la vaca mansa

 Era una vaca enorme
solitaria en la braña.

 En un rayo de sol
cantaba una calandria,
y la vaca la oía
sencillamente mansa.

 Todo el campo calló.

 Y en un sueño la vaca
vivió trescientos años
oyendo a la calandria.

 Enramadas de yedra
florecieron sus astas;
se le helaron en el viento
sus dos hilos de baba;
se le durmió el paisaje
sobre los ojos de agua,
y sintió-mansamente-
que le nacía un alma.

 Fue en mi niñez vaquera.
Yo recuerdo a esa vaca
entre la yedra verde
paciendo leche blanca.


1945. Relatos Infantiles

Alejandro Casona

Mas información

https://es.wikipedia.org/wiki/Alejandro_Casona


jueves, 1 de septiembre de 2016

Recolección de las Olivas de Aniceto Villar

 También la recolección de las olivas
ha tenido siempre un sello de tradición
en Cataluña.Dice un refrán que:"antes de
Santa Catalina no recojas la oliva",pero
los payeses se adelantan cuando llega el
día de esta santa,que es el 25 de noviembre,
ya se han recogido muchas olivas en las
comarcas de las Garrigas,Urgel,Campo de
Tarragona y Tortosa, que es donde más
abundan.

 Esta labor es,quizá,entre todas las tareas
agrícolas,la que se realiza de una manera
más primitiva y tradicional.
Ahora como antes, como siglos atrás hombres
y mujeres,subidos a los peldaños de una
escalera,van resiguiendo las las ramas de los
olivos y cogiendo con paciencia el fruto o
dejándolo caer sobre unos grandes lienzos
tendidos en el suelo mientras entonan bellas
canciones de rancio sabor regional.

1960. Texto de Aniceto Villar

* Payeses

  Campesino o campesina de Cataluña y de las Islas Baleares.

Mas información...


En Cataluña se solucionó el problema de los payeses de remensa con la Sentencia Arbitral de Guadalupe de 1486, que suprimió los malos usos y obligó a los campesinos a pagar nuevos impuestos.
La victoria final ha estado en el corazón de todos ellos pero solo uno será el campeón brutal. El Maestro Cardona acaba de perder a su único hijo y heredero de los conocimientos de una larga saga de payeses luchadores.
En algunos lugares de España se utilizan términos exclusivos para los habitantes rurales de una determinada región, como por ejemplo los payesesdel campo catalán o balear aunque éste último término no tiene connotaciones despectivas (sería más parecido a "labriego" o "campesino").
Fruto de una idea entre gente de arte y payeses que entonces todavía quedaban por Rubí, ciudad con un pasado principalmente agrícola, (-A Rubí noies maques i bon vi-; en castellano: -En Rubí, chicas guapas y buen vino-) la festividad combina arte y productos de la tierra.
La mayor presencia de moriscos y payeses con gran iniciativa favoreció una amplia renovación de la agricultura en la Corona de Aragón, además de la de horticultura intensiva, en la franja que va desde Barcelona hasta Alicante y Murcia se ven plantas tintóreas, moreras para la seda, azafrán, caña de azúcar y arroz, el cual aumenta en los marjales de Murcia, Castellón y Valencia justo después de la Peste negra.














Ramón Gómez de la Serna .- El Saltamontes Rojo

   Los saltamontes son unos animalitos preciosos,
grandes volatineros, admirables gimnastas de gran
precisión en el salto.
   Esos saltimbanquis que se aplauden,a lo mejor,en
el circo, no merecen la cantidad de aplausos que
merece el saltamontes.Yo, de niño,los aplaudía cuando
los veía saltar por el monte de mi tío Camilo, pasmado
siempre ante su trabajo. Nunca maté uno,ni creo que
haya niño capaz de eso.Se hacen respetar con la cara seria
y el morro metido hacia dentro que ponen,y no deja uno de
admirar sus patas de atrás en flexión,difícil,más hacia
atrás que las de ningún animal, siempre con el gesto eléctrico
de irse sin avisar,sin despedirse,sin que se note el esfuerzo
que a lo mejor realizan.
   Un gran saltador de circo,a quién pinchaba el amor propio
hablándole de los saltamontes, me dio una lección un día,
preguntándome:

    -Pero,ya que habla usted tanto de los saltamontes,
¿sabe usted las patas que tienen? Yo,como todos,al pensarlo
así de pronto, de buenas a primeras,dije:
    -Cuatro...

    -Se equivoca;tiene seis,y,además, un par de alas largas
que le ayudan muchísimo...Si yo tuviese seis patas sobre las
que apoyarme en los saltos y un par de alas,en vez de un solo
par de piernas,saltaría por encima de la torre Eiffel y caería
a dos kilómetros más allá...
    -No he vuelto,desde entonces, a citar el ejemplo de los
saltamontes delante de ningún gimnasta saltador; pero le sigo
profesando igual devoción...
...Yo he estudiado a los saltamontes mucho. Así como otros niños
guardan en una cajita un gusano de seda,un grillo o, hasta moscas,
yo guardaba un saltamontes.
...La vida activa de los saltamontes cuando entra en su mayor frenesí es al mediodía.
A las doce en punto de los días álgidos de sol el saltamontes,que
oye con sus antenas las campanadas de las doce, que suenan en los
relojes de torres de los pueblecitos,sale disparado en busca de
alimentación.En vez de ir a la tienda por la comida,se dirige al bosque,a lo más enmarañado,donde siempre hay algo preparado para él,
y por eso, como si saltasen en la sartén del mediodía,se les ve
destacarse en el humo del aceite que llena esa hora, como si los
oleosos jarales ardiesen.

Unos van por los entremeses;el otro va ya por el primer plato;el otro busca el postre...
...Para estudiar saltamontes yo tenía un amigo,hijo del dueño de otra casa de campo,al lado de la de mi tío Camilo.
Abdón iba todas las tardes a buscarme,y lo primero que me preguntaba
era por el saltamontes.
-¿Has descubierto algo en él?
-Nada...Que no tiene más que una idea fija:la de ir adelante,siempre
adelante...
-...Por eso se me ocurre una cosa que te gustará mucho.¿Quieres que le pintemos de rojo con tu caja de pinturas?
Yo me quedé pensativo.Aquélla era una proposición,digna de un niño que se llamaba nada menos que Abdón.
-Ya verás con qué encanto saldrá saltando cuando se sienta pintado de rojo...Se creerá el rey de los saltamontes,y aún siendo de tan pocos amigos, dará recepciones de honor en las plazoletitas pequeñas
que hay entre las zarzas.
Con cierto miedo del rayo que castiga las grandes osadías,lo pintamos de rojo derritiendo por completo de mi paleta,desastre parecido al de haber derretido toda la paleta porque ¿Qué iba yo a hacer sin el rojo? ¿Qué se puede pintar en que no entre rojo?
Salimos con nuestro saltamontes al camino,que es donde le íbamos a soltar,yendo tras él hasta ver qué hacía.

La carretera parecía estar enarenada de playa seca,de tan blanca como resultaba.
-¿Ya?- dijo Abdón,que era silencioso como un juez.
Marchaba orgulloso,con la cabeza levantada,satisfecho de ser el
saltamontes extraordinario.Aun cuando los saltamontes siempre huyen de las carreteras para disimularse entre los matorrales,éste ,como
convertirlo en peatón o peregrino humano de la carretera,iba por el centro de ella.
Nosotros íbamos detrás,sin perderle de vista,aunque a distancia de él.¡Con qué gracia viraba cuando el camino daba la vuelta!
Pero,de pronto,vimos que revoloteaba sobre él un pajarraco,ansioso
de comérsele y que él comenzó a huir,calculando unos saltos larguísimos,interminables que desorientaban al pájaro.
Nosotros presenciábamos sorprendidos aquella persecución.Ante ella
nos dimos cuenta de lo que habíamos hecho.

A los pájaros les gustan los saltamontes como a los hombres los langostinos, aunque casi nunca pescan uno, porque como son de un verde grisáceo y amarillento, se disimulan entre las matas y no se 
les nota tampoco sobre la tierra, resultando por eso que sólo la
casualidad hace que pesquen alguno.
Por eso aquel pájaro estaba admirado y perseguía a un saltamontes rojo,al primer saltamontes rojo que había encontrado y que debía de ser exquisito.


-¡Le hemos perdido!-; dijo Abdón agorero y triste.

-Sí-contesté yo-; al embellecerlo le hemos sentenciado a muerte...
Los saltamontes deben tener ese color de tierra que siempre tienen.
Y cuando acababa de decir ésto,el pájaro se lo comió al saltamontes,
al primer saltamontes rojo que había aparecido en el mundo,el primer y el último.


1950. Texto de Ramón Gómez de la Serna




Enlaces.:

Biografia de Ramon Gómez de la Serna



Mas Información.:

Ramón Gómez de la Serna





























































Juan Ramón Jiménez .- La flor del Camino


¡Qué pura,Platero,y qué bella
esta flor del camino!Pasan a su
lado todos los tropeles-los toros,
las cabras,los potros,los hombres-,
y ella,tan tierna y tan débil,sigue
enhiesta,malva y fina,
en su vallado solo,sin contaminarse
de impureza alguna.

Cada día,cuando al empezar la cuesta,
tomamos el atajo,tú la has visto en su
puesto verde.Ya tiene a su lado un
pajarillo,que que levanta- ¿Por qué?-
al acercarnos; o está llena,cual una
breve copa del agua clara de una nube
de verano;ya consiente el robo de una
abeja o el voluble adorno de una mariposa.


Esta flor vivirá pocos días,Platero,aunque
su recuerdo podrá ser eterno.
Será su vivir,como un día de tu primavera,
como una primavera de mi vida...¿Qué le diera
yo al otoño,Platero, a cambio de esta flor 
divina,para que ella fuese,diariamente,el
ejemplo sencillo y sin término de la nuestra?



1960  .Texto de Juan Ramón Jiménez



Los gozos del río de Adriano del Valle

El río lleva en su pecho
la gaita por desinflar;
con los dedos de la brisa
su canción le arrancará.

Cuando la luna en las aguas
abre su colegio astral,
él le calza a las estrellas
zapatitos de cristal.


El río lleva miradas
bovinas hacia la mar,
de bueyes,que rumian flecos
de espumas, al abrevar.


El río salta en la presa
al son de un grillo real;
de la mano de una rana
aprende el río a saltar.


Al pasar por el molino
vio al molinero besar
la harina en la molinera...,
y el río no lo dirá.

El río juega a piola
con los puentes y hacia el mar,
todos los puentes,gozosos,
sobre el río saltarán.


La luna hunde en el río
su cangilón de cristal,
para regar las estrellas
de toda la cristiandad.


El río tala las sombras
de los chopos al pasar;
lleva sombras derrumbadas
de cien torres, rumbo al mar.


La brisa de tierra adentro
atrás quedó,en el pinar;
pasa un dulzor de naranjas
del agua dulce a la sal.

Desde el venero del yermo
hacia la Roma del mar,
éstos son todos los gozos
del peregrino fluvial...


1960, Texto de Adriano del Valle























miércoles, 13 de julio de 2016

Las Cuevas del Drach .- de Miguel de Unamuno

Hace unos días visitaba en el puerto de esta
ciudad de Manacor,las famosas cuevas del Drach, aquel maravilloso laberinto subterráneo de fantásticas salas con
artesonados de estalactitas y pavimento de estalagmitas,
que a veces, juntándose,forman caprichosas columnas,
en que el juego de las concentraciones calcáreas finge
monstruos que trepan por la fusta.

Es un regalo para los ojos y para la fantasía subir y bajar
por aquellas cavernas tenebrosas,llevado por el guía,que
a ratos enciende una bengala para proporcionarnos el más
extraordinario espectáculo de un escenario -de hadas o de 
gnomos-.
Y llegáis al saloncillo en que os cuenta cómo hace años se
perdieron,guiados por un mal guía que no encontró la salida,
dos catalanes,y habiéndoseles apagado la lumbre que llevaban, se pasaban los tres,de uno a otro,el cigarrillo
-y dicen de uno que no había fumado antes- para ver siquiera aquella roja lucecita mientras aguardaban a la muerte, y así hasta que,echándoles de menos fuera, y al ver llegar solo un caballo que habían llevado, los buscaron y
encontraron al cabo de treinta horas mortales.


1950. Textos de Miguel de Unamuno

En la Calma de Mallorca .- Miguel de Unamuno



¡Hermosa tierra para envejecer!;y es de hecho la parte de España,esta España insular,que a más altas edades se llega.En donde más viejos sanos y bien conservados se ve.
Anteayer,día del Corpus,estuve un rato contemplado en la plaza de la ciudad de Manacor a un grupo de ancianos que,sentados
frente a un café,esperaban el paso de la procesión.Y era algo para apegarle a uno a la vida que pasa,a la vida de todos los días,a una vida pacífica,y,por decirlo así,insular,
la visión de aquel pequeño senado de ancianos
que esperaban lo que durante tantos años han 
visto y siempre igual.
Porque esa procesión es la misma de que formaron parte, acaso,llevando en andas uno
de los pequeños santos-las imágenes son muy
pequeñas-hace cuarenta o cincuenta o más años.



1950. Textos de Miguel de Unamuno