Buscador del Blog

2

lunes, 2 de marzo de 2026

El desdichado

 

El desdichado

[Poema - Texto completo.]

Gérard de Nerval

Yo soy el Tenebroso, el viudo, el sin consuelo,
el príncipe de Aquitania de la Torre abolida:
mi única estrella ha muerto, y mi laúd constelado
lleva en sí el negro sol de la melancolía.

En la noche del Sepulcro, Tú que me has consolado,
devuélveme el Posílipo y el mar de Italia,
la flor que tanto agradaba a mi corazón desolado,
y la parra donde el pámpano se une a la rosa.

¿Soy Amor o soy Febo?… Soy Lusignan o ¿Biron?
Mi frente aún enrojece del beso de la reina;
he soñado en la gruta donde nada la sirena

Y dos veces vencedor crucé el Aqueronte:
modulando por turno en la lira de Orfeo
los suspiros de la Santa y los gritos del Hada.

Cien sonetos de amor – XVII

 

Cien sonetos de amor – XVII

[Poema - Texto completo.]

Pablo Neruda

Soneto XVII

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

La noche

 

La noche

[Poema - Texto completo.]

Alejandra Pizarnik

Poco sé de la noche
pero la noche parece saber de mí,
y más aún, me asiste como si me quisiera,
me cubre la conciencia con sus estrellas.

Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte.
Tal vez la noche es nada
y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada.
Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos.

Pero la noche ha de conocer la miseria
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas
sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.

Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.
Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.

Alguna vez volveremos a ser.

Gracia plena

 

Gracia plena

[Poema - Texto completo.]

Magda Portal

¡Cómo tiemblas en mi alma,
cómo tensas mi joven piel rosada,
cómo me agitas toda y tremes, cómo
jadeas en tu encierro de carne deslumbrada!

y lates, y golpeas y emocionas,
corazón, nervio, ala inquieta,
verdadera y tangible carne clara,
con voluntad, entre mi carne quieta.
¡Dios mío! Cómo vibra, cómo tiembla,
como golpean sus nudillos llenos
de impaciencia la puerta
cerrada de mi vientre y mis senos

Me asombra, yo que vengo de tan lejos,
golpeándome los lados de la frente
y dando tumbos contra la pared,
me asombra cómo de repente
te introdujiste tan al fondo de
esta carne dura, impenitente,
y la ablandaste y la obligaste a ser
tu cálida prisión
que pronto has de romper…

¡Dios mío! Y yo le he dado gota a gota,
la miel del interior de mi colmena,
su celeste sabor llena su boca,
toda su carne está en mi alma llena.

¡Dios mío! y yo le mezo, y yo le canto,
en su urna de carne rosada, que
de sostenerle y abrazarle tanto,
siento dolor…