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miércoles, 27 de noviembre de 2013

T. CARMI 1925-1994

 Nació en Nueva York, siendo el hebreo su idioma materno. Sus experiencias como huérfano de guerra las resumió en el libro: No hay flores negras. En 1947 se radicó en Israel dedicándose a la publicación de literatura para niños. Entre sus libros de poemas: El mar último, La serpiente de bronce y El unicornio se mira al espejo.

T. Carmi 
(hebreo: ט. כרמי) (Nueva York31 de diciembre de 1925 - 20 de noviembre de 1994) poeta y traductor israelí.
Nació en Nueva York con el nombre de Carmi Charny. Se fue a Israel tras la Guerra árabe-israelí de 1948. Tradujo numerosas obras de Shakespeare al hebreo.

Libros

  • Imperfección y sueño (1951)
  • No hay flores negras (1953)
  • La serpiente de latón (1961)
  • Alguien como tú (1971)
  • En la piedra de las pérdidas (1983).

Algunos Poemas encontrados

CUENTO

Cuando la mujer de la caleta
de pescadores me contó
que su marido desapareció
y que el mar viene a su puerta en las tardes, 
enmudecí.

No pude decirle a sus ojos nacarados:
volverá tu amor, o
el mar te lo devolverá vivo.

(Hay días en los que no encuentro para decirte 
ni siquiera una palabra sola).

CUANDO ME DISTE LA ESPALDA
Cuando me diste la espalda
te llevaste mis manos.
Los niños se dieron cuenta
y las flores.
Después tomé mujer
y no tenía manos.
¿Sabes lo que es una mujer
que no hay manos para ella?
Ahora me has devuelto el habla
y no tengo palabras.
¿Sabes lo que es una mujer
que no hay palabras para ella?
Las noches castigan mi silencio
y el día es pesado para soportar.

Ahora,
que me has devuelto mis manos y mi voz,
palpo las yemas de tus dedos
y aspiro tu respirar.

AL GRANADO
Vete, vete de aquí,
vete a otros ojos
ayer yo ya escribí de ti.

Dije verde
a tus ramas ondulantes en la brisa
rojo, rojo, rojo
tus granos de fruta.
Traje a luz tus raíces
húmedas, oscuras y testarudas.

Ahora no existes,
ahora me tapas el día
y la luna
aún no salió.

Ven,
de ti escribí antier
y tu joven recuerdo
me ortiga la mano.

DESPUÉS...
Meditaba:
si te enojas
¿para qué vivir?
Ahora,
sé que tu enojo
es mi inspiración.

NO FUI YO
No fui yo quien se quejó, 
primero, porque no es bonito
y segundo, porque fue la noche, 
que se sacó una estrella del corazón.

No, no fui yo,
fue el muro que gritó,
cuando le arrancaron el musgo.

No soy yo el que arde,
sino la zarza
que lanzó la voz.

Y tercero,
acaso no crezco yo a tu lado 
silencioso como una piedra
y lejano como la noche.
No fui yo, no fui yo.


NO CARTAS,  NO  FOTOGRAFÍAS


No cartas, no fotografías, no dedicatorias.
Nosotros estamos a merced de la memoria.

Bueno fue que no me dieses el otoño aquel,
el momento en que el mar decía sí a la luna.

No arañazos,no mordiscos, no heridas de amante.
Nuestra carne dice solo una lluvia primeriza.
el momento en que el muecín....

En el día del juicio... todos ellos,todos se apresurarán al
estrado de testigos.

Y nosotros estaremos allá, de pie, limpios de temor y de
culpa.


CUENTO

Cuando
 en el pueblecito de pescadores me habló
del marido desaparecido.
y del mar que volvía a su puerta a morir cada tarde,
enmudecí.
No podía decir a las conchas de sus ojos:
"Tu marido volverá",
o "El mar revivirá".

Hay días que no encuentro qué decirte,
ni aun una palabra.


DESPERTAR

Ven, pasa tu mano por mi boca.
No estoy acostumbrado a esta luz.

Nuestro amor es de giros y penumbra, murciélago,
y no falla. Tu cara me explica
mis manos. ¿Qué entendería yo a la luz?
Trae, pasa tu mano sobre mí.

Mi sueño ¿qué hora es? abrazó tu infancia.
-Las diez entre la noche y el mar. Medianoche entre
tú y yo. Las cinco en las rendijas del alba-.
¡Oh!, no, no estoy acostumbrado a esta luz.
que viene a abrir mis ojos como fríos redondeles
de agujas. En la mirada del fusil pesaré,como en balanzas,
mi ceguedad y tu miedo a la arcilla.
Anda,pasa tu mano por mí.

Cara a cara...¿tendré aún yo la mía?
es posible que hable o que me calle.
Ven, pasa tu mano por mí.
No estoy acostumbrado a esta luz.


ELLA  DUERME

Ella duerme, pero su mano vigila
más que la palma del cirujano el aliento,
los pulsos,el olor,el susurro
de la lamentación oculta.

Ella duerme, pero su oído está abierto
el metal frío que retiñe,el fruncir
de un párpado grave. Dispuesta siempre
al silencio brusco o a la confusión.

Ella duerme, pero con los ojos en ti,
en la primavera fugaz, en las hojas que caen,
en el muerto que viene, en el respirar de los vivos.
Paz para su sueño. Ella duerme.

Pero su mano experta, carne viva
corta hasta salir el sol.


PAISAJE

Estaba en la cima del árbol,
con un mono blanco,
serrando.

De pronto se abrieron sus facciones,
su cuerpo se dobló como una rama,
sus manos se llenaron de aire,
y cayó.

Todo esto lo vi
desde la ventanilla de un tren,
después de un prado verde,
antes de un par de caballos.

Apunto el hecho de la caída solamente.
El grito
no lo oí.



EL  GRANADO


Vete, vete de aquí,
vete a otros ojos.
Ya escribí de ti ayer.

Dije verde
a tu ramas inclinadas al viento,
y rojo,rojo,rojo,
a las gotas de tu fruta.
Grité luz a tu raíz
húmeda,oscura,contumaz.

Ahora ya no existes.
Ahora me tapas el día
y la luna que no ha subido aún.


Ven tú.
De ti escribí antes de ayer,
tu recuerdo fresco quema todavía
como ortigas mis manos.
Ven y mira este extraño granado:
su sangre está en mi alma, en mi cabeza, en mis manos,
pero él aún sigue plantado en su lugar.


LA  HECHICERA

No creo que pueda recordarlo.
En el camino de casa me tropezó el otoño
y mis manos cayeron con un sosiego grande.
Salió mi voz a preguntar, y no ha vuelto.

Fui esparcido a los cuatro vientos como paja.
Se escabulló mi sombra ante el umbral.
Mis ojos se desbandaron a la costa,y mi nuca
de sus hermosos ojos la colgué...

Dame una señal, una señal de que no es tarde.
No pretendas desgarrar lo tapado.
No preguntes.No recuerdo.No he sacado
aún mi cara del río.

Alarga tu mano a los susurros mágicos:
Se pegará a mí tu voz y seré      uno.


LAS  VENTANAS SE  ABRIRAN

    Las ventanas se abrían
y los peces luminosos navegaban en silencio por los cuartos,
mordían el cebo en nuestros ojos
y el pescador satisfecho sonreía.

En la hora del crepúsculo, callando
nos sumergiremos, a ciegas, por los cuartos,
lejos de la ribera salvadora
y del sonreír del pescador.



PROCLAMACION

El viento no me hará favores
si cierro la ventana,
y los chacales irán a otro monte
si bajo la persiana.

Las estrellas parpadearán ofendidas
si entorno los ojos,
y la luna me azotará furiosa
si no desciendo al mar.

Por eso me siento aquí en la costa
altivo y lamentándome,
y mis ojos quemados, con su lengua
lame la tempestad.



LA SERPIENTE  DE  BRONCE

Ella acechará tu talón.
Tú te encontraras contra su cabeza.
Ella aguardará, aguardará sin azararse.
Tú te precipitarás como un amante.

Ella anidará en el corazón, entre silencios,
susurrando su verdad.
Tú la buscarás por madrugadas y crepúsculos,
por todos los nichos del engaño.
Ella comerá el polvo
con amor.
Tú lamerás como lame el poeta
entre las tumbas del placer,

y cantarás al mar, de majestad sonora.
Impondrás tres sobrenombres a la luna
y conjurarás, conjurarás al sol de Guibeón
hasta enronquecer tu garganta.

Ella reservará su lengua:
un rayo fulminante será cada palabra.
Andará sobre el vientre
afilada,como una desdicha, en su vaina.

Hasta, que llegue el plazo.











                                                            





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