Quiero inaugurar
el encendido espejismo del símbolo
que ya tiembla de verse frente al mar
En sus carnes
los pájaros nocturnos croan
y los balandros
se despiden dejándose violar
de este viento que silba
motivos de centauros vírgenes
Las locuras se abrazan a sus piernas
y aunque sabe que no puede nadar
quiere sembrar caricias
Ya las horas más agrias que limones
no exprimen su zumo de canciones
Habrá que ir recogiendo
todos los trozos de espejo
que ladran sin saber si tienen dueño
Y en este gran balido universal
quién me sabrá encontrar
esta calle sin nombre en mi recuerdo
Si Hoy hay que inaugurar
el encendido símbolo sin símbolo
Hoy hay que prometer
y avatar las pavesas
aunque luego al abrir nuestra mano
Dios haya volado
y nos quede solamente
un tembloroso deseo de envejecer
Después de todo
en este viaje no estaremos solos
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