DALIA RAVICOVICH
DALIA RAVICOVICH (1936). Nacida en Israel.
Se dedica a la enseñanza y al periodismo.
Ha escrito:
El amor de la naranja,
El invierno es duro
y Tercer libro.
Se dedica a la enseñanza y al periodismo.
Ha escrito:
El amor de la naranja,
El invierno es duro
y Tercer libro.
| Dahlia Ravikovitch | |
|---|---|
Dahlia Ravikovitch in the 1950s
| |
| Born | November 27, 1936 Ramat Gan, British Mandate of Palestine |
| Died | August 21, 2005 (aged 68) Tel Aviv, Israel |
| Nationality | Israeli |
| Occupation | Poet |
Awards / Premios
- In 1987, Ravikovitch was a co-recipient (jointly with Moshe Dor) of the Bialik Prize for literature.[7]
- In 1998, she was awarded the Israel Prize for poetry.[8]
- In 2005, she won the Prime Minister's Prize.
- Other awards include the Brenner Prize and the Shlonsky Prize.
- In 2005, she was voted the 154th-greatest Israeli of all time, in a poll by the Israeli news website Ynet to determine whom the general public considered the 200 Greatest Israelis.[9]
Books in English
- Dress Of Fire (1978)
- The Window (1989)
- Hovering at a Low Altitude: The Collected Poetry of Dahlia Ravikovitch (2009)[10]
Algunos poemas traducidos al Castellano
DE BUEN ESPÍRITU
Cuando alguien se queda solo en su cuarto
¿qué sabe de él la gente de afuera?
Tal vez haya algo que susurre en sus oídos
las veinticuatro horas del día,
y gente que no comprenda
cuán difícil es el día para ellos.
El día no brilla como debiera,
el sol tiene rostro de disco machacado
y hay gente que no comprende
cuán feo es un disco machacado.
Hace ya veinticinco años
que hubo en el mundo una guerra sangrienta.
En el montón de casas destruidas
hubo gente cuyo corazón se expandió.
El que se queda solo sentado en su pieza
atisba hacia el sol machacado
y comienza a pensar en cosas prodigiosas.
Es como volar con el buen espíritu.
Hay quienes vuelan sin necesitar
siquiera de un buen espíritu.
Ramas de pino cuelgan en su mejilla.
Ellos vuelan con labios abiertos y húmedos.
Sin querer y de pronto, besa sus labios
el polvo de una nube o un corpúsculo volador.
Sus ojos están brillantes y llenos de lágrimas
a la vista del maravilloso celeste.
Si choca su cuerpo con un ente celestial,
no lo toca para mal.
Volar significa que las capas de aire
te transportan como si fuera el amor.
Tú vuelas y al descender
te espera la sorpresa.
Hay quienes vuelan en el buen espíritu
y de pronto se mueren antes de tiempo.
COMO RAQUELMorir como Raquel, cuando el alma tiembla como el aire que aspira evadirse. Mas allá de la tienda están atemorizados Yaacov y Josef, hablan en ella estremeciéndose, todos los hechos de su vida que se agitan Como un niño que se apronta a nacer. Cuán difícil. El amor de Yaacov la consumió por entero. Ahora que el alma la abandona no tiene deseos de nada. De pronto gritó el niño, Yaacov entró a la tienda. Mas Raquel ya no siente nada, Edna le lava el rostro y la cabeza. Grande es el reposo ahora, su aliento ya no agitará la pluma. La dejaron entre las piedras del monte sin que la deploraran. Morir como Raquel quisiera yo.TU SEGURAMENTE RECUERDASDespués que todos se van me quedo sola entre los poemas. Algunos son míos, otros ajenos. Los poemas ajenos me gustan más. Yo me quedo silenciosa y el ahogo me abandona la garganta. Yo me quedo, a veces quisiera que no se quede nadie. Debe ser agradable escribir versos. Te sientas en la pieza y los muros como si crecieran, los colores se hacen más fuertes, un pañuelo celeste se transforma en profundo pozo. Quisieras que no se quede nadie. No comprendes qué pasa contigo, pareciera que pensaras en dos cosas a la vez. Después todo pasa y se transforma en cristal puro. Más tarde el amor. Narciso se adoraba. Tonto es aquel que no comprende que también amaba el río. Estás sentada sola, el corazón te duele pero no se parte. Lentamente se van borrando las desteñidas figuras, luego se van borrando los defectos. Mas tarde aparece el sol de medianoche y recuerdas aún las flores oscuras. Quisieras estar viva o muerta u otra cosa. Tal vez exista un país al que amas. Tal vez exista la palabra. Tú seguramente recuerdas. Tonto el que permite al sol ponerse a su gusto, él siempre consigue escapar a las islas del Oeste. Hacia ti vendrán el sol y la luna, el verano y el invierno, tesoros sin fin.MUÑECA MECÁNICAEsta noche fui una muñeca mecánica y tornaba a derecha, a izquierda, a todas direcciones. Caí al suelo de bruces y me rompí en pedazos y trataron de arreglarme con habilidad. Después volví a ser una muñeca compuesta y procedía con sensatez y docilidad. Pero ya fui una muñeca de segunda clase como el sarmiento lastimado aún pegado al zarcillo. Y después me fui a bailar a la fiesta, pero me dejaron entre los perros y los gatos aunque mis pasos eran rítmicos y medidos. Yo tenía el pelo dorado y los ojos azules y tenía un vestido color flores del jardín y un sombrero de paja con adornos de cerezo.
ESTA DE PIE EN LA CARRETERA
Está de pie en la carretera esta noche ese hombre
que hace mucho tiempo fue mi padre
y debo acercarme a su lado,
porque yo era su hija primogénita.
Toda la noche está solo en su sitio
y yo debo bajar a su lado
y quisiera preguntar a ese hombre hasta cuándo
debo bajar,
y sé que siempre.
Flota un vaho de peligro en el sitio en que está
como el día que caminando le arrolló el automóvil,
y yo le reconocí de tal forma, le doté de tales señales,
que este es el hombre mismo que una vez fue mi padre.
No me dice una palabra de cariño
a pesar de que hace mucho fue mi padre,
y a pesar de que yo era su hija primogénita,
no me puede decir una palabra.
SUEÑO DE TIRSA
Dile ahora
todo mi amor,
dos horas antes de la aurora
díselo todo.
No malgastes tiempo en saludos,
dile hasta la aurora
mi amor.
Vi una casa con veletas.
Un jardín lleno de copas de árboles.
Mi amor las capturó.
Mi amor anda por todos los árboles.
Enrédale los sueños.
Dile solo mi amor.
No pierdas el tiempo inútilmente.
La mayor parte de las palabras son sin fundamento.
Encánciale una bebida cuando vaya a despertar.
No despierte como un hombre cualquiera,
dile solo mi amor
hasta que se trabuquen sus sueños.
No desperdicies tiempo en cumplimientos
dos horas antes de la aurora.
Llévale al patio,
llévale al árbol de laurel,
venga embebecido y sueñe,
todo mi amor sueñe.
Amado mío, amado mío,
todo mi amor
no lo sé decir.
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