Escribio en hebreo y en yidish
Obras poéticas:
Al ponerse el sol, 1906;
Cantos y poemas, 1914;
Visiones, 1924;
Puentes, 1922;
Capítulos del bosque 1933;
Sus obras completas, publicadas en 1958, incluyen novelas,ensayos,memorias y poesía
AÚN ENTONCES...
Aún entonces, en mi postrer momento,
cuando deje ya de circular la sangre por mis venas,
y no puedas llorar, me observarás asustada,
llena de pánico, pero sin sentimiento.
No captarás mi muerte, como no lograste comprender mi corazón
que se ilusionaba en los sueños, cuando tu besabas mi frente.
No, no entenderás mi muerte, tú, que creías
que mi vida se prolongaría como una llama sin fin.
Lloras por esa flor cultivada enjaula de oro
que se marchitó por falta de sol y rocío,
lloras por esa ave que cayó de lo alto del nido
siendo aún ciega, débil e indefensa.
Mas, no gimas por esa roca, la eterna roca
que de pronto se estremeció, solitaria y libre,
y temblando se desplomó estrepitosamente,
abriendo un abismo lleno de tinieblas y misterio.
LLAMADO A LA ORACIÓNEn una noche invernal el simplón del pueblo se inclinó sobre el rabino muerto, que yacía en un charco de sangre; le meció la barba desgreñada, le hizo cosquillas en el talón y de pronto, enardecido, comenzó asaltarle encima y darle de patadas en el vientre y la espalda. ¡Arriba! Rabino borrachín, ven a la plegaria! El vino le ha amodorrado en medio de una zanja inmunda, la cabeza en descubierto, a la intemperie, entre vómitos y basura. ¿Dónde dejó su solideo? ¿y los zapatos? ¡oh! ¡ay, ojos que esto ven! Igual que Noé, tumbado boca arriba, sin vergüenza ni pudor. ¡A rezar! ven, no te escapes ¿No puedes? – apóyate en mi brazo. Te llevaré a la sinagoga, te guste o no y te sentaré sobre excremento humano entre las columnas rotas del púlpito. Colgaron un perro muerto en vez de la lámpara que se balancea. Aunque tengas el gaznate abierto leerás en el libro profanado de la Torá y los lamentos serán oídos por tus hijas violadas y por tu nieto, que yace destripado en una fosa y por el bedel, también muerto, cuyos oídos fueron reventados por los cascos de un corcel.ARRIBA, A LA ORACIÓNEn una noche oscura, el tonto de la comunidad se inclinósobre el rabino,el rabino de la villa asesinado,revuelto en sangre;le tiró de la barba desgreñada,le hizo cosquillas en elcalcaño vuelto y de repente,enfurecido,empezó a saltary a darle puntapiés en el vientre y en la espalda.Venga, de pie,rabino borracho, a la oración. Te has amodorradode vinoen una zanja inmunda,destocado,el cuello al aire,entre vómito y basura.¿Dónde tienes el gorro? ¿Y los zapatos? !Ay!, mis ojoslo que ven, igual que Noé boca arriba tumbado, sin vergüenza ni pudor.A rezar, aúpa, mecachis, no te escurras. ¿Que no puedes?Apóyate en mi brazo.Te arrastraré a la sinagoga, te haga gracia o refunfuñes,y te sentaré sobre estiércol de humanos, entre columnas rotas del púlpito.Allí un perro muerto cuelga en el sitio de la lámpara y oscila.Con un agujero en la garganta, leerás en el libro desbaratadode la Ley lamentaciones,que oirán tus hijas violadas y tu nieto rajado en canaly el bedel cuyos oídos estallaron los cascos de un caballo.AMAPOLASEstaba yo en el campo de mañanay todo el campo ardía con mil amapolas en florcomo gritos de pasión brotando de la tierra y coagulándose,como ascuas del gozo del verano en tallos de esmeralda,Teas menudas que daban dentelladas innocuas en el verde,amapolas llameantes en el aire cristal,sin chispas ni humo.Empecé a caminar y el escuadrón de lenguas de fuegome seguía, me cercaba galopando.El sol ardía en el cielo, la tierra a mi paso enrojecía,yo era como un bloque de oro en el crisol.
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