Buscador del Blog

2

domingo, 20 de enero de 2013

Poesia China I





del Clásico de las Canciones
(Shu Chung)


Cortés


Ella es linda y cortés,
Dijo que nos encontraríamos en el muro de la esquina.
La amo, pero no puedo verla.
Me rasco la cabeza y camino de un lado al otro.
Ella es dulce y cortés,
Me dio un junco rojo.
Un junco rojo, tan rojo, oh, Adoro su belleza.
Ella fue a los campos, me arrojó maíz blanco,
Tan hermoso y raro.
Oh, pero no es el maíz el que es hermoso,
Lo bello es el regalo de una linda chica.



Chung Tzu


Te ruego Chung Tzu,
No entres a mi casa,
No te abras camino entre los sauces que he plantado.
No es que me importen los sauces,
Sólo temo a mi padre y madre.
Te amo Chung Tzu, tiernamente,
Oh, pero temo, realmente temo Lo que mi padre y madre dirán.
Te ruego Chung Tzu,
No saltes mi muro,
No te abras camino entre las moreras que he plantado.
No es que me importen las moreras,
Sólo temo a mis hermanos.
Te amo Chung Tzu, tiernamente,
Oh, pero temo, realmente temo
Lo que mis hermanos dirán.
Te ruego, Chung Tzu,
No entres por mi jardín,
No te abras paso a través del sándalo que he plantado.
No es que me importe el sándalo,
Temo a la gente que habla.
Te amo Chung Tzu, tiernamente,
Sólo temo, realmente temo
Lo que la gente dirá.



de La Fuente de Viejos Poemas


Canción de los Campesinos


Un día, el emperador Yao paseaba por el campo, cuando vio a un grupo de campesinos jugando al juego del yang, y los escuchó cantar esta canción:


En cuanto el Sol sale
Comenzamos a trabajar.
En cuanto el sol se pone
Comienza nuestro descanso.
Cavamos un pozo
Y bebemos.
Cultivamos la tierra
Y comemos...
¿Qué tiene que ver con nosotros el poder del Emperador?



Canción de las Nubes Blancas

Hay nubes blancas en el cielo,
Grandes acantilados se elevan hacia lo alto.
Interminables son los caminos de la tierra,
Montañas y ríos obstruyen el camino:
Te ruego que no mueras.
Por favor trata de venir nuevamente.



Canción del Viento del Sur


La fragancia del viento del Sur
Puede aplacar la ira de mi pueblo.
La llegada a tiempo del viento del Sur
Puede aumentar las ganancias de mi pueblo.



Plegaria de la Acción de Gracias de Invierno

Tierra, retorna a tu lugar,
Agua, fluye de vuelta a las zanjas,
Insectos, no vengan en enjambres,
Que los pastos y los árboles crezcan en los pantanos.



Advertencia del Emperador Yao

Tiembla, atemorízate,
Noche y día ten cuidado,
Los hombres no viajan sobre las montañas:
Caen sobre túmulos de tierra.



de Los Diecinueve Poemas Han

La Canción de Lo-fu


El sol se eleva en el Este,
Brilla sobre las altas cámaras de la casa de Ch'in.
En la casa de Ch'in mora una chica adorable:
Su nombre es Lo-fu.


Cuida bien de sus gusanos de seda,
juntando hojas de morera al Sur de la ciudad.
Acarrea su cesta con un cordón de seda azul,
Los lazos de su cesta están hechos de acacia.
Su cabello, peinado en trenzas sueltas,
Piedras de luna cuelgan de sus orejas.
Sus enaguas son de seda amarilla,
Su chaqueta de púrpura.
Cualquiera que mira a Lo-fu
Deja caer lo que tenga en las manos, y se golpea la mejilla.
Cuando los jóvenes ven a Lo-fu
Quitan sus gorros, muestran sus vainas rojas.
El que ara olvida su arado,
El granjero olvida su azada.
Perturbados, vagabundean
Y se ponen en cuclillas mirando a Lo-fu.
El gobernador conduce desde el Sur,
Los cinco caballos aflojan su paso.
El gobernador envía a su hombre a preguntar
A qué casa pertenece Lo-fu.
"Soy la hija del Maestro Ch'in. Me llamo Lo-fu".
"Dime qué edad tienes". "Aún no tengo veinte,
Pero tengo más de quince".
El gobernador llama a Lo-fu: 'Andarías en mi carruaje?'
Lo-fu hace una reverencia y responde: "¡Qué tonto es mi señor!
Mi señor tiene esposa.
Yo también tengo esposo.
Allá hay jinetes cabalgando,
Más de mil, rni amante los dirige".
"Cómo sabré cuál es tu esposo?"
"Caballo blanco seguido por potrillo negro,
Hebras azules en la cola del caballo,
Pendientes de oro en las crines del caballo,
En su cintura una espada ardilla
Que vale más de una fortuna en oro".
"A los quince recepcionista en la corte,
A los veinte fue hecho chambelán,
A los treinta ayudaba al emperador,
A los cuarenta fue gobernador de una ciudad".
"Es hermoso y blanco,
Suave como la seda es su mejilla.
Camina orgullosamente por el hall del palacio,
Donde mil cortesanos lo aguardan,
Y todos le ofrecen gran fama".




Yuan Chi (210-263).


Nació en Yu-chih en Honan y llegó a ocupar un alto cargo, bajo el emperador Wen Ti de la dinastía Wei, pero más tarde cambió la ubicación por una en la que había un mejor cocinero. Viviendo durante el tiempo de los Tres Reinos, prefirió retirarse de la corte y fundó, junto con otros, el famoso gru­po de estudiosos conocido como "tos Siete Sa­bios del Bosque de Bambú". Fue un taoísta, se dedicó a la música, pero se lo recuerda más por su poesía, y se cuentan interesantes histo­rias acerca de él. Murió de pena, al enterarse de la ejecución de su íntimo amigo Chi Kang.




Pájaro extraño


El pájaro extraño hace su residencia en los bosques,
su nombre es "fénix".
Por la mañana bebe del arroyo de miel,
Por la noche busca reposo en la colina.
A través del campo suena su nota penetrante,
Estirando el cuello, su ojo alcanza todos los rincones de la tierra.
Ahí va una ráfaga del viento Oeste,
Hace que su plumaje se deteriore.
Entonces vuela al oeste, hacia las Montañas K'un-lung,
Y ¿quién sabe cuándo regresará?
Ahora un gran lamento se apodera de mi mente.
¡Si sólo tuviese mi hogar en otro lugar!



Tao Yuan-ming (372-427 d. de C.).

Vivió en el difícil período que precedió a la fundación de la di­nastía T'ang. Durante un tiempo ocupó un cargo ofi­cial, pero renunció a los ochenta y tres días porque, según sus palabras: "no puedo doblar las bisagras de mi espalda para hacerle reverencias a un fun­cionario corrupto". Así, volvió al campo con su fa­milia para vivir la vida de un "caballero cam­pesino", trabajando la tierra y escribiendo poesía. Solía decir que "el mayor placer de la vida es hacer bromas con los niños". Tenía un amor especial por los crisantemos, y al día de hoy, es difícil para un chino pensar en crisantemos sin pensar en Tao Yuan-ming. Se lo suele llamar "el poeta de la casa y el jardín", y hay una historia idílica que narra cómo él trabajaba en la parte de adelante del campo y su esposa en la parte de atrás. Profundo bebedor, le dedicó varias poesías al vino. Su cuento La Fuente del Duraznero quedó definitivamente incorporado como leyenda en la cultura china.




de Canciones

Crisantemos
(para cantar bebiendo)

Construir una casa en el mundo de los hombres
Y no oír el ruido del caballo y el carruaje,
¿Cómo se puede lograr esto?
Cuando la mente está desapegada, el lugar es tranquilo.
Junto crisantemos bajo el seto del Este
Y miro silenciosamente las montañas del Sur.
El aire de la montaña es hermoso al crepúsculo,
Y los pájaros en bandadas vuelven juntos a sus hogares.
En todas estas cosas hay un significado verdadero,
Pero cuando quiero expresarlo, quedo perdido sin palabras.



Borracho y Sobrio


Un huésped reside en mí,
Nuestros intereses no son completamente los mismos.
Uno de nosotros está borracho,
El otro está siempre despierto.
Despierto y sobrio
Nos reímos el uno del otro,
Y no comprendemos el mundo del otro.
Propiedades y convenciones,
Qué tontería seguirlas muy seriamente.
Sé orgulloso, no estés involucrado,
Entonces te acercarás a la sabiduría.
Escucha tú, viejo borracho,
Cuando el día muere,
Enciende una vela.



Los Estudiosos Pobres


Todas las cosas tienen su propio abrigo,
Pero la nube solitaria no tiene nada en que apoyarse:
Vagamente se desvanece en el cielo.
¿Cuándo veré nuevamente la luz que emite?
La mañana rosada abre la niebla de la noche,
Innumerables pájaros remontan vuelo.
Un pájaro sale lentamente del bosque
Y regresa al caer la noche.
Guardar mesura y mantenerse en los viejos senderos
Significaría pasar frío y hambre.
Si nadie conoce mi carácter,
Que así sea, ¿por qué debería lamentarlo?



Leyendo el Libro de Lugares y Mares Raros

A comienzos del verano los bosques y hierbas prosperan,
Alrededor de mi cabaña abundan las ramas y las sombras.
Numerosos pájaros se deleitan en sus santuarios,
Y yo también amo mi cabaña.
Después que he arado y sembrado,
Vuelvo y leo mis libros.
El sendero estrecho sin huellas profundas,
Frecuentemente ha hecho regresar el carruaje de un amigo.
Alegremente sirvo mi vino de primavera,
Y junto la lechuga que crece en mi huerta.
Una lluvia fina llega desde el Este,
Y la sigue un dulce viento.
Ociosamente leo las leyendas del rey Chou,
Y miro el mapa de los lugares raros.
En un momento estoy volando a través del universo.
¿Cómo un hombre así podría ser infeliz?



Mudanza de Casa


Hubo un tiempo en el que quería vivir en una villa del Sur,
Pero no porque me guiaran los augurios.
Había escuchado que muchos hombres simples vivían allí,
Con ellos estaría contento de pasar mis mañanas y noches.
Durante muchos años este fue mi deseo,
Y hoy voy a realizar mi tarea.
Una cabaña tan pobre no necesita ser espaciosa,
Todo lo que quiero es una cama y un colchón.
Con frecuencia mis vecinos vendrán a verme,
Discutiremos vociferando acerca de los
tiempos de la antigüedad,
Disfrutaremos leyendo juntos escritos raros,
Y aclararemos todas las interpretaciones dudosas.



Viviendo en el Campo


Al pie de la montaña del Sur cosecho porotos,
Los yuyos enredan, los brotes de porotos son débiles.
Me levanto temprano y zapo en el descampado,
Bajo la luz de la luna retorno con la azada al hombro.
El sendero entre los surcos es tan estrecho, los pastos tan altos,
Que mis ropas se humedecen con rocío.
¿Por qué debería preocuparme porque mis ro­pas estén mojadas?
Sólo espero poder ser un ermitaño.









Cheng Tzu-ang (656-698 ó 661-702).

Pro­veniente de una familia de Szechuan, hasta los diecisiete años se dio al juego y la bebida, pe­ro luego se dedicó al estudio y obtuvo el grado de Chin-shih a la edad de veintiocho. El estilo de su poesía es elegante y sus pensamientos elevados, y se lo consideraba el mejor poeta de la época Tang, hasta la llegada de Li Po. Sirvió como consejero personal de la emperatriz Wu, pero a la muerte de su padre, el magistrado lo­cal lo envió a prisión con la intención de apo­derarse de la fortuna que había heredado. Mu­rió en prisión a la edad de cuarenta y dos años.




Hombres de Negocios


Los hombres de empresas están orgullosos de su habilidad y destreza,
Pero en el Tao aún tienen mucho que aprender. Están orgullosos de sus hazañas,
Pero no saben lo que le sucede al cuerpo. ¿Por qué no aprenden del Maestro de la Verdad Misteriosa,
Que veía al mundo entero en una pequeña botella de jade?
Cuya alma brillante estaba libre del Cielo y la Tierra,
Pues cabalgando en el Cambio entraba a la Libertad.





Wang Wei (699-759).

Uno de los artistas más dotados de la época T'ang. Fue poeta, pintor, calígrafo y músico altamente distinguido. En pintura fue uno de los creadores del estilo lla­mado "Poh-muo hua" o sea "tinta salpicada", que se transformó en el favorito de los adeptos tanto Ch'an Ven) como taoístas. Se graduó co­mo Chin-shih en el año 721, a los 19 años, y el Emperador Hsüan-tsung lo nombró secretario (le Estado. Arruinó su carrera al participar de la Rebelión de An Lu-shan, lo que le valió un cor­to tiempo en prisión.
Fue un adepto del Budismo Ch'an, y tanto su poesía como su pintura revelan el alto desarro­llo de su visión interior. Después de enviudar no volvió a casarse. Pasó su vejez escribiendo poesía y pintando en compañía de sus amigos en su villa situada en Wang Ch'uan, a los pies del Monte Chung-nan. Su Tung-po decía de él, que era capaz de evocar todo un paisaje en una sola línea de cinco caracteres.




Mañana


La flor de durazno está más roja por la lluvia de anoche,
Los sauces están más verdes en la niebla de la mañana.
Los pétalos que caen aún no fueron barridos por los sirvientes,
Los pájaros cantan, el huésped de la montaña aún duerme.



Canción Para la Ciudad de Wei


La lluvia matinal de la ciudad de Wei moja el polvo blanco,
Las posadas son verdes, los sauces tienen brotes.
Déjame aconsejarte tomar una copa más,
Al Oeste de las montañas Yuan-kuan no encontrarás un amigo.



El Parque de los Ciervos


En la montaña vacía no se ve un hombre,
Sólo se oye el eco de voces humanas.
Vuelven las sombras, entran profundo en el bosque,
Otra vez brilla el sol, sobre los líquenes verdes.



En la Montaña


Del arroyo Ch'in salen piedras blancas,
El tiempo es frío, pocas hojas rojas.
En el sendero de la montaña no cae lluvia,
El vacío azul moja las ropas del hombre.




El Torrente del Canto de Pájaros


El hombre reposa, las flores de acacia caen.
La noche es tranquila, la montaña de primavera vacía.
La luna sale, sorprende a los pájaros de la montaña.
Entonces cantan, dentro del torrente de primavera.



El Bosque de Bambú


Sentado solo, en el bosque de bambú,
Toco el laúd, silbo largo tiempo.
Al bosque profundo la gente no lo conoce,
La luna brillante viene y acerca su claridad.



Al Magistrado Ch'ang


En los últimos años me gusta la calma:
Las diez mil cosas no tienen lugar en mi corazón.
Miro atrás, no encuentro mejor plan:
Sólo sé volver al bosque profundo.
El viento de los pinos agita mis ropas sueltas,
La luz de la luna ilumina, toco mi laúd.[1]
Usted pregunta ¿cuál es la Realidad última?
La canción del pescador entra profundamente en las orillas.



Al Partir


Bajo del caballo para beber vino con usted,
Usted pregunta hacia dónde me dirijo.
Yo respondo: no tengo idea,
Retorno insatisfecho a la Montaña del Sur.
Sólo me marcho, no pregunte nuevamente,
Las nubes blancas no tienen límite de tiempo.



Retiro en Chung Nan


En la edad madura tengo gusto por el Tao,
Ya tarde, me albergo en la Montaña del Sur.
Surgen los sentimientos: ando solo por ahí,
Contemplando las escenas soy consciente de mí mismo.
Llego al sitio donde el arroyo termina,
Me siento y miro, las nubes surgen en ese momento.
A veces me encuentro con un habitante de los bosques,
Charlamos y reímos, no pensamos en volver.



Poema


últimamente comprendí el significado de la tranquilidad,
Día tras día me mantuve apartado de la multitud.
Limpié mi cabaña y la preparé para la visita de un monje,
Que llegó a visitarme desde las montañas lejanas.
Vino bajando desde los picos ocultos por las nubes,
Para verme en mi casa de techo de paja.
Sentados en el pasto compartimos la resina del pino,
Quemando incienso leímos los sutras del Tao.
Al terminar el día encendimos nuestra lámpara,
Las campanas del templo anuncian el
comienzo de la noche.
Repentinamente advertí que la
Tranquilidad es realmente Felicidad,
Y sentí que mi vida tiene abundante ocio.



Poema


El mundo actual me tomó por un poeta,
En mi vida anterior debo haber sido un maestro de pintura.
No puedo ocultar mis antiguos hábitos,
Y así ahora la gente también sabe esto.




Meng Hao-ren (689-740).

Fue un gran ami­go de Li Po y de Wang Wei. Tras fracasar en los exámenes imperiales, llevó la vida de un reclu­so. Se recuerda especialmente su retiro en el monte Lu-Men, en Hu-pei. Cierta vez estaba vi­sitando a Wang Wei cuando este servía en el palacio imperial. De pronto la puerta del cuar­to se abrió, y entró el emperador. Meng Hao­ren inmediatamente se escondió debajo de la cama. El emperador, al notar el movimiento, ordenó salir a quien se hubiera escondido. Hao-ren salió y saludó al emperador, quien le pidió por favor que recitara una de sus últimas composiciones. Meng Hao-ren le respondió: "Su Majestad no tiene necesidad de un pobre ermitaño como yo". Ante lo cual el emperador, visiblemente molesto, dijo: "Eres tú quien no quiere aceptar cargos en la corte. No es nece­sario que me humilles a mí por eso". Li Po le dedicó más de un poema, uno de los cuales se encuentra en esta antología.




Mañana de Primavera


Durmiendo en primavera no se advierte la aurora.
En el lugar dulce se oyen cantos de pájaros.
Llega la .noche, hay sonidos de viento y lluvia.
Cayeron flores, quién sabe cuántas.



Pernoctando en el Río Ch'ien Te


Se mece el barco, anclado en la isla neblinosa,
El Sol se pone, la preocupación del viajero surge.
En la vasta llanura, el cielo baja hasta los árboles,
En el río puro, la Luna se acerca al hombre.



La Recámara del Maestro I en el Templo Ta -yu


El sitio de 1 Kung para practicar Ch'an,
Una cabaña situada en el bosque vacío.
Fuera de la Puerta, un bello pico,
Ante la escalera, aparecen valles profundos.
El sol tardío confunde las huellas en la lluvia, El vacío azul da sombras a la corte.
Mira y ve la pureza del capullo de loto,
Entonces sábelo: nada mancha al corazón.





Po Chu -I (772-846).

Nativo de Xia-kuei, en Shen-xi. Después de obtener el grado de Chin­shih disfrutó de una larga carrera oficial, inte­rrumpida intermitentemente por períodos de desgracia. Fue gobernador de Hang-chow y de Su-chow (831-833). En sus últimos años tuvo un puesto importante en Lo-yang. Compuso los dos poemas largos más famosos de la época T'ang, Balada de la Pi-pa y la Canción del Do­lor Sin Fin. Su poesía era tan famosa que una vez una joven cortesana requerida por un ofi­cial, le dijo a este: "No soy una joven cualquie­ra, puedo recitar de memoria La Canción del Dolor Sin Fin del maestro Po"; después de lo cual puso su precio. Se dice que Po Chu-1 leía sus composiciones a las lavanderas en el río, y sólo las consideraba buenas si estas las com­prendían.




Poema frente al Vino


¿Por qué pelear arriba de los cuernos de un caracol?
Este cuerpo dura lo que una chispa al chocar dos piedras.
Debe continuar la alegría sin que importen riqueza o pobreza,
Es tonta la gente que no abre su boca para reír.



Una Sugerencia a mi Amigo Liu


Hay un brillo verde en una botella antigua,
Hay un agitarse rojo en la estufa tranquila.
Hay un sentimiento de frío en la nieve afuera,
¿Qué tal un poco de vino adentro?



Despidiendo a Hsia Chan en el Río

Porque usted es viejo y parte, he mojado mi pañuelo,
Usted que no tiene hogar a los setenta, pertenece al descampado.
Ansiosamente miro el viento que se levanta cuando el barco parte navegando,
Un hombre de cabeza blanca entre olas de cabezas blancas.



El Corazón en Otoño


Pocos visitantes traspasan esta puerta,
Muchos pinos y bambúes crecen frente a los escalones.
El aire de otoño no entra por la pared del Este,
El viento fresco sopla en el jardín del Oeste.
Tengo un arpa[2], soy muy perezoso para tocarla,
Tengo libros, no tengo ocio para leer.
Todo el día en esta tierra de una pulgada cuadrada (el corazón),
Sólo hay tranquilidad y no hay deseos.
¿Por qué debería hacer más grande esta casa?
No es útil decir mucho.
Una habitación de diez pies cuadrados es bastante para el cuerpo,
Un Peck de arroz es suficiente para el estómago.
Además, sin capacidad para manejar los negocios,
Recibo ociosamente el salario del emperador.
Ni planto un solo árbol de morera,
Ni cultivo una sola hilera de arroz.
Sin embargo me alimento bien todo el día,
Y estoy bien vestido todo el año.
Con una conciencia tal, y conociendo mi vergüenza,
¿Por qué debería estar descontento?



Acerca del Ayuno del Monje Chu Chuan

Cuarenta años te sentaste mirando la pared,
Cambiando la nada por la vida de este mundo. A las horas de las comidas, de vez en cuando te ríes de las campanas,
¿Cómo puedes ser tan libre de comer o no comer?


Mirando en el Lago


Miro y miro mi sombra en el lago,
No veo un rostro blanco, sólo cabello blanco.
He perdido mi juventud, y nunca la encontraré otra vez,
¡Inútil agitar las aguas del lago!



Sentado en Meditación


Voy a dormir tan espontáneamente como los pájaros retornan al bosque,
Durante el día mi mente está tan libre de cuidados como la del monje mendicante. Mi vida es como la de la grulla que grita unas pocas veces bajo el pino,
Como la silenciosa luz de la lámpara en el bosquecito de bambúes.
En medio de la noche me siento con las piernas cruzadas,
Ni siquiera respondo al llamado de mi hija o de mi esposa.



[1] Laúd: k'u ch'in, un instrumento de cuerdas, horizontal.
[2] Arpa: k'u ch'in, un instrumento de cuerdas, horizontal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario