Juan José de temblor, sombra sin tierra:
por nadie fue o será jamás cantada
Castilla del adobe y la majada
como por ti. ¿Castilla de la guerra?,
no ¿de la paz? Y subes a la sierra
de tu deseo a verla, a olerla, alada,
tal delgada a la luz, transverberada,
gloria de alondras que en su seno entierra.
"No me dejéis morir mi muerte en vilo."
Sí, tu cáliz bebiste hasta las heces,
el Cristo recobrado tu consuelo.
Y sus brazos te alzaron.Grano en silo,
ya eres cosecha salva eternas veces
y duermes en Castilla, la del cielo.
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