"La Alhambra no, que nadie se la enseñe.
Quiero llevarle yo." La tarde era
frágil y gris de niña primavera,
norte del sur, Ay, mi Verdoso lueñe.
Puerta el Vino,Debussy.Despeñe
sus arpegios de uña la habanera.
Don Manuel se detiene, habla,pondera.
Me mira y calla: que yo escuche y sueñe.
Azulejo de Albéniz,húesped, monje.
Y llueve al fin pianísimo. Que esponje
la hoja nueva y la flor de los sembrados.
El arrayán se abre: un gnomo ardiente.
Falla y él charlan, qué piadosamente,
-catedral sumergida- de Granados.
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