La niebla a nuestros pies rasga sus velos
y alumbra,verde y virgen, la montaña.
Rocío en hierva, en flor, en telaraña.
Oh hermosura en redor de mis abuelos.
Ellos aquí, bebiendo paz de cielos.
Esa fue, piedra y lastras, su cabaña.
Pero tú arriba, a coronar la braña,
niño de ojos de lince y sin gemelos.
Arriba, más arriba. La pedriza
y la arista de piel resbaladiza
vencí descalzo. Salve,peña Labra.
Picos de Europa, albricias, que allí ondea
blanca entre azul y azul -bendita sea-
mi Santander, mi cuna,mi palabra
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