¡ Con cuánta dificultad vivían los hombres primitivos!
No conocían ni el fuego,ni la vivienda, ni habían comenzado a
pescar y a cazar. Pasaban la mayor parte del tiempo en los
árboles, puesto que si no conocían el fuego ni tenían armas
¿cómo iban a defenderse de las fieras?
Comían únicamente frutos como el coco,las nueces y otras
plantas que daba la naturaleza.
Pero, entonces ¿cómo se explica que de aquella vida salvaje
se haya llegado a esta civilización?
Mirad una ciudad. ¡Qué maravilla! Edificios sorprendentes,
automóviles, aviones, luces, cohetes que atraviesan el espacio.
Mirad las obras de arte y los libros. Qué mundo tan extraordinario
que no existía hace miles y miles de años!
Aquellos hombres primitivos fueron, poco a poco, haciendo armas,
vasijas; descubrieron el fuego, empezaron a cocer los alimentos
envolviéndolos en las cenizas calientes. ¡Y llegaron a inventar el
arco y la flecha!
El descubrimiento del arco y la flecha fue tan importante como
sería, mucho más tarde, el arma de fuego. ¡Los hombres empezaban
a dominar en la tierra!
Los animales eran atacados con las flechas: la caza quedó asegurada.
El hombre se podía alimentar muy bien y trabajaba más.
Empezó a sembrar los campos, a domesticar animales, a construir
viviendas...
El hombre hablaba más cada día, porque tenía más cosas que comunicar..
Comenzaron los poblados...La vida ya no era tan difícil.
¡Cada día se sentían más fuertes!
Pero todo esto ¿como ocurrió? ¿De qué se sirvió el hombre para todas
estas conquistas?
Mirad bien al hombre.Buscad algo en su cuerpo que no tenga animal
alguno sobre la tierra. ¿Qué veis? ¡Las manos! Cada cosa que hacen
ensancha y embellece el mundo del hombre.
Anonimo, Basado en el Libro SONATA, Relatos infantiles
1º edicion del 1960
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