La verja del jardín se ha cruzado de brazos
El viento ladra entre los troncos
El auto que pasaba se llevó los sollozos
y apaciguó el estanque
Diríase que el sol
se ha burlado del parque
He aquí los tres policías
a investigar el rapto
buscando huellas de la huída
por las teclas del piano
A cada nuevo indicio
un pájaro falso transpone el edificio
y sometida al interrogatorio
una estrella muda marcha al suplicio
Prosigamos adelante
La infatigable carretera
va y viene sin cesar por la ladera
Son las cinco de la tarde
Junto al arroyo el agua
y a muy pocos kilómetros la primavera
La luna corre para llegar antes
Dónde están los amantes
Apenas las esquinas ciudadanas
se despidieron hasta mañana
cuando se vió saltar de un coche
del brazo del traidor
la inesperada noche
El relój de la torre dilató su pupila
y los gallos despistados
cuentan una hora más de las precisas
En todos los rincones hay un bulto
y una luz cuelga del balcón
A cada paso del transeúnte
la luz cede y el cielo se resiste
Henos por fin ante el ladrón
El reloj ingenuo canta el crimen
Y entre el llorar de las cortinas
la luna estalla de pasión
La ciudad duerme en el sitio de costumbre
Y en el lugar del suceso
el farol asustado contempla el árbol preso
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