LOS poetas saben muchas cosas,
piedras raras,extrañas flores.
Y en mi jardín no hay más que rosas,
rosas blancas y de colores.
Yo no me atrevo a hacer poesía.
Mi ajuar irrisorio es tan pobre.
Mi hacienda se gasta en un día
como una moneda de cobre.
Remotas memorias fragantes
de lejanos mayos floridos.
Y un puñado de consonantes
para hacer versos doloridos.
La novia imposible y soñada.
Un dolor de renunciación.
Y una música sepultada
en el fondo de mi coarazón.
La ventaja del pobre es ésta:
que nadie le puede robar.
Mi poesía es torpe y modesta.
Oh,no me la podreís quitar.
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