Qué alegría, vivir
sintiéndose vivido
Rendirse
a la gran certidumbre, oscuramente,
de que otro ser, fuera de mí, muy lejos,
me está viviendo.
Que cuando los espejos, los espías,
azogues, almas cortas, aseguran
que estoy aquí, yo, inmóvil,
con los ojos cerrados y los labios,
negándome al amor
de la luz, de la flor y de los nombres,
la verdad trasvisible es que camino
sin mis pasos, con otros,
allá lejos, y allí
estoy besando flores, luces, hablo.
Que hay otro ser por el que miro el mundo
porque me está queriendo con sus ojos.
Que hay otra voz con la que digo cosas
no sospechadas por mi gran silencio;
y es que también me quiere con su voz,
La vida -¡qué transporte ya!- , ignorancia
de lo que son mis actos, que ella hace,
en que ella vive, doble, suya y mía.
Y cuando ella me hable
de un cielo oscuro, de un paisaje blanco,
recordaré
estrellas que no vi, que ella miraba,
y nieve que nevaba allá en su cielo.
Con la extraña delicia de acordarse
de haber tocado lo que no toqué
sino con esas manos que no alcanzo
a coger con las mías, tan distantes.
Y todo enajenado podrá el cuerpo
descansar quieto, muerto ya. Morirse
en la alta confianza
de que este vivir mío no era solo
mi vivir: era el nuestro. Y que me vine
otro ser por detrás de la no muerte.
* Este poema fue escrito en 1933
@ Pedro Salinas
* Este poema, el vigésimo-primero de La voz a ti debida en 1933, insiste, con mayor desarrollo que otros poemas, en las grandes líneas de la experiencia amorosa de Pedro Salinas vivida junto a Katherine Prue Reading. Para alguien netamente vitalista como Salinas, hambriento de captar cada matiz de la experiencia, el amor es el culmen de la existencia. La vida no solo se hace más intensa, sino que queda transformada, pues la conciencia de la amada, aunque esté ausente, dota de significado a la vida propia. De hecho, la vida aparente, oficial incluso, es complementada, incluso contradicha, por la vivencia del amor clandestino, opuesta a esos espías y "almas cortas" que no entenderían la realidad de los amantes.
Ausente ella por su retorno temporal a los Estados Unidos, Salinas imagina, como haría cualquier amante ,el paisaje blanco del retorno nevado que ella contempla en su día a día. Gracias al amor, hay "otro ser" que transmite la vida propia, es más, hace surgir una vida común un vivir "nuestro" que incluso llega a crear la ilusión de poder, como en el famoso soneto de Quevedo "Amor constante más allá de la muerte", supera la condición pasajera del ser humano y negar la muerte.
Resumen de Paya Libros 2024 @ Blogger

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