El viajero habla con la tabernera:
-¿Hay agua en el pueblo,señora?
-Sí, señor,mucha agua,Y muy buena.
Aquí tenemos la misma agua que en
la capital.
El viajero sale de nuevo al camino;como
es el primer día,lleva las piernas algo
cansadas.La tabernera se asoma a despedirlo.
-Adiós,que tenga usted suerte.¿Va usted a
Zaragoza?
-Adiós, señora,muchas gracias.No,no voy a
Zaragoza?
El viajero piensa en la despedida de los
hombres que van de camino,que es un poco
la despedida a las gentes que no se volverá
a ver jamás.
El "adiós","que tenga usted suerte" que dice
la campesina,o la tabernera,o la lavandera,
o la arriera,es una despedida para siempre,
una despedida para toda la vida,una despedida
llena,aun sin saberlo,de dolor;un "adiós","que tenga usted suerte" en el que se pone el alma y los cinco sentidos.
1960, Textos de Camilo José Cela
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