Mi Fuente
Al pie de la inocente y escondida
mística choza en que rodó mi cuna,
sus ondas derramando una por una
rueda mi fuente entre el verdor perdida.
Cuántas noches mirando repetía
en su cristal a la naciente luna,
¡quién tuviera,exclamaba, la fortuna
de ir en el mar por la región tendida!
Quísolo Dios: flotante leño
y entre las ondas de la mar hirviente
vi realizarse mi afanoso empeño:
viendo a Dios en el mar, bajé la frente;
peor agora en el mar, tan sólo sueño
mi humilde,y dulce, y sonorosa fuente.
¡Llorar!
¡Llorar,siempre llorar,lenta agonía
de la vida en el mar, mar proceloso
donde apenas cintila temeroso
rayo de luz en la tiniebla fría.
Siempre llorar desde que nace el día,
sin paz, sin sueño y sin hallar reposo;
mas todo lo que llora es muy hermoso,
porque amar es llorar ¡oh vida mía!
Tú amabas, ¿no es verdad?,por eso lloras;
porque al que ama, llorar es un consuelo
de su martirio en las eternas horas.
Ven,la vida es muy en este suelo;
mas la dicha vendrá, porque no ignoras
que el amor y el dolor tienen su cielo.
Luis G. Ortiz
1835 - 1894
Mas Información:
Fragmento de libro
http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080019186/1080019186_07.pdf
http://elem.mx/autor/datos/3143
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