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domingo, 20 de enero de 2013

Poesia China IV




Ssu Kung-tu (834-908).

Posiblemente el úl­timo de los grandes poetas de la dinastía T'ang. Durante un tiempo ocupó un cargo en el Con­sejo de Ritos, pero renunció para llevar la vida de un recluso taoísta. Fue un gran crítico litera­rio, y su poesía es altamente filosófica. Murió de tristeza al enterarse del asesinato del joven emperador.





Concentración


Pinos verdes y una choza rústica,
El Sol hundiéndose en el aire puro.
Me saco el gorro y paseo solo,
Escuchando el canto de los pájaros.
No hay gansos silvestres que pasen volando,
Y ella está lejos, lejos.
Pero mis pensamientos la hacen presente,
Como en los días que se fueron.
Del otro lado del agua nubes oscuras se arremolinan,
Bajo los rayos de la Luna los islotes aparecen expuestos.
Y se intercambian palabras dulces,
Aunque el gran Río pase entre medio.



Refinamiento


Una marmita de jade con una compra de primavera[1],
Un chaparrón sobre la choza de techo de paja,
Dentro de la que se sienta un gentil estudioso,
Con altos bambúes creciendo a derecha e izquierda,
Nubes blancas en el cielo recién despejado,
Y pájaros piando en lo profundo de los árboles.
Entonces, reclinado sobre su laúd en la verde sombra,
Una cascada cayendo por encima de la cabeza,
Hojas cayendo, ni una palabra hablada,
El hombre, plácido como un crisantemo,
Anotando la gloria florida de la estación:
Un libro bien digno de ser leído.



Fuerza


La mente similar al vacío,
La vitalidad similar al arco iris.
Entre los miles de picos de Wu,
Volando con las nubes, corriendo con el viento.
Bebe de lo espiritual, aliméntate de fuerza,
Almacénalos para su uso diario, guárdalos en tu corazón.
Sé como Él en Su poder,
Porque esto es preservar tu energía.
Sé un observador del Cielo y la Tierra,
Un cotrabajador en transformación Divina.
Busca estar lleno de estos,
Y mantente siempre con ellos.



Seclusión


Siguiendo nuestra propia inclinación, Disfrutando de lo Natural, libres de restricción. Ricos con lo que llega a las manos, Esperando algún día estar con Dios. Construir una choza bajo los pinos,
Con la cabeza descubierta inclinarse sobre la poesía.
Conociendo sólo la mañana y la noche, Pero no cuál estación pueda ser... Entonces, si la felicidad es nuestra, ¿Por qué debe haber acción?
Si por nosotros mismos podemos llegar hasta este punto,
¿No puede decirse que lo hemos logrado?



Realidades


Escogiendo palabras llanas
Para expresar pensamientos simples
Repentinamente me encontré con un recluso,
Y me pareció ver el corazón del Tao.
Al lado del arroyo sinuoso,
Debajo de la sombra del pino oscuro,
Había un forastero llevando un haz de leña,
Y otro escuchando el laúd.
Y así, hacia donde me llevó mi fantasía,
Mejor que si lo hubiera buscado,
Escuché la música del cielo, Sorprendido por sus raras melodías.



Lo Trascendental


No es de la espiritualidad de la mente,
Tampoco es de los átomos del cosmos,
Sino como si llegara hasta las nubes blancas, Nacido allí de brisas translúcidas.
Allá lejos, parece a mano,
S¡ llegas cerca, ya no está allí.
Compartiendo la naturaleza del Tao,
Esquiva los límites de la mortalidad.
Está en las colinas apiladas, en los árboles altos,
En los musgos oscuros, en los rayos del Sol.
Canta acerca de eso, piensa en eso,
Su débil sonido elude el oído.



Iluminado


La vida se extiende a cien años,
Y aún así es un período muy corto.
Sus alegrías son tan pasajeras,
¡Sus penas son tan abundantes!
¿Qué hay como una copa de vino,
Y visitas diarias al árbol de glicina,
Donde las flores se agrupan alrededor de los aleros,
Y el ligero chaparrón pasa sobre la cabeza?
Entonces cuando la copa de vino se ha escanciado,
Pasear con un bastón de espino.
¿Quién de nosotros será algún día uno de los Antiguos?
¡Ah, ahí está la Montaña del Sur en su grandiosidad!


Chia  Tao (770-843).

Nacido cerca de la ac­tual Pekín, fue un monje budista. Conoció ac­cidentalmente a Han Yü, con quien tropezó por la calle, distraído mientras componía un poema. Se hicieron grandes amigos, y Han Yü lo alentó a que se presentara a los exámenes oficiales. Chia Tao lo hizo, pero fracasó varias veces. En una ocasión fue desterrado a Sze­chuan por escribir libelos.




Buscando al Ermitaño sin Encontrarlo

Bajo el pino pregunto al muchacho,
Responde: el maestro fue a juntar hierbas.
Justo aquí, en esta montaña,
Pero las nubes son densas y no conozco el lugar.



Liu Tsung yuan (773-819).

Amigo de Han Yü, con quien compartió el honor de haber re­novado la prosa clásica china. Diferían en cuanto Han Yü intentaba restituir el Confucio­nismo, mientras que Liu fue un budista hasta el fin de sus días. Implicado en la fracasada cons­piración de Wang Shou, fue desterrado a Liu­chou, aunque conservó el título de gobernador.




Poema


En el acantilado del Oeste un viejo pescador duerme toda la noche,
Al amanecer junta agua del río Hsiang, y hace un fuego con bambúes.
Las nieblas se disuelven, el Sol se eleva, ningún hombre aparece aún,
El remo boga, repentinamente las montañas y el río son verdes.
Navegando en medio de la corriente, mira hacia atrás, al cielo infinito,
Desde los acantilados, las nubes lo siguen sin intención.



Río Nevado



Mil montañas, ningún pájaro vuela,
Diez mil senderos, ni una huella de hombre.
En un bote, un viejo vestido a la ligera, Pescando solo, en el helado río nevado.























Ts'ai Cb'o



Poema


Al lado del biombo, sobre mi lecho de bambú, con una piedra por almohada,
Me dormí, y mi libro cayó de mi mano cansada.
Cuando desperté, estaba lleno de alegría, y sonreí silenciosamente,
Repentinamente, desde el río, llegan fragmentos de melodías de la flauta del pescador.





P`o Yü-ch'ien


Poema


Las brisas de primavera barren los prados verdes,
La lluvia cesó, pero de las hojas de los bam­búes aún cae agua.
Repentinamente un pájaro blanco aparece en la escena,
Rompe el universo verde de la ladera de la montaña.



Su T`ung-po (1036-1101).

Su nombre era Su Shih, siendo T'ung-po su "hao" o nombre lite­rario, que adoptó cuando se hallaba detenido en Huang-chow, sobre la ladera Este de la montaña, de donde tomó el nombre de "el re­cluso de la ladera Este". Su T'ung-po es uno de los más grandes genios de la historia de China. A su muerte el emperador le confirió el título honorario de "Duque patriótico literario". Re­conocido como un gran poeta, escritor de pro­sa, pintor y calígrafo, y, como todos los genios, muchas cosas más. Compiló un manual de hierbas medicinales que tiene vigencia aún en nuestros días. Adepto tanto al Budismo como al Taoísmo, logró un alto nivel de práctica en ambos, y sus diálogos con el monje Fo-yin, de quien fue gran amigo, han quedado registra­dos. Enviudó dos veces y se casó tres, la última con Wang Chao-yun, unos veintiséis o veinti­siete años menor que él, y con quien tuvo la re­lación más profunda. Chao-yun fue también una buena practicante budista, sus últimas pa­labras, tomadas del Sutra de Diamante fueron: "Como un sueño, corno una fantasía, como una gota de rocío". T'ung-po tenía un gran sen­tido del humor, como lo muestra el poema es­crito para el nacimiento de su hijo con Chao­yun, incluido en esta antología. Una vez su
amigo Mi Fe¡, el gran calígrafo, le preguntó: "Todos dicen que soy un chiflado, ¿tú qué piensas?", a lo que T'ung-po le respondió: "Sa­bes que siempre estoy con la mayoría". Es po­siblemente la persona más querida de toda la historia de China.




Poema Escrito para el Nacimiento de Su Hijo con Cbao-yun


Todos en el mundo quieren que sus hijos tengan talento,
Pero a causa del talento, yo he sufrido toda mi vida.
Ojalá hijo mío, que seas estúpido y zopenco,
Y, libre de problemas, llegues al cargo de primer ministro.



Hirviendo Té


El agua viviente debe ser cocida Con fuego viviente.
Voy al lugar donde solía pescar,
Extraigo yo mismo la pureza de la laguna.
Guardo una vasija de calabaza en la despensa,
La Luna está guardada en un jarro.
Corto el río con un cucharón,
El río está guardado en un porrón.
La leche nevada se eleva
Desde el fondo, donde fue hervida.
Repentinamente se oye el viento,
Vertiéndose en el bosque de pinos.
Es difícil evitar que mi lengua seca
Vacíe tres tazas llenas.
Sentado ociosamente, escucho las guardias
Sonando en la ciudad desierta.



Poema


Estoy viejo, enfermo y solo,
Hago mi hogar en la Ladera Este (Tung-po).
Blanca, escasa e hirsuta,
Mi barba se mezcla con el viento.
Frecuentemente mi hijito se sorprende deleitado
De encontrar rosas en mis mejillas.
¿Cómo podría saber él, sonrío,
Que están rojas por el vino?



Escuchando al Río


Bebiendo en la Ladera Este por la noche,
Estoy chispeado y sobrio.
Debe ser la tercera guardia
Cuando llego a casa.
Mi hijo ronca como el trueno,
Nadie escucha mis golpes.
Apoyado en mi vara
Escucho al río.
Siempre me lamento
Que mi ser no es mío.
¿Cuándo no recordaré
De apresurarme por nada?
En la noche profunda el viento sueña,
La seda blanca yace plana.
Pronto el pequeño barco navegará,
Pasando el resto de su vida por los ríos y mares.



El Pescador


El pescador va por su bebida,
Entra al negocio de vinos,
Y también ordena
Pescado y cangrejos.
En cuanto al vino, sólo pide lo suficiente
Como para intoxicarse.
No pregunta el precio,
El pescador se emborracha.
Baila en su chaqueta de hierbas,
Trata de hallar el camino a casa.
Deja que el pequeño remo se mueva,
Y que el bote flote.
Cuando se despierta,
No tiene idea de dónde se encuentra.
Se despierta al mediodía,
Y ahí en el río, su sueño
Se rompe en pedazos en esta primavera.
Entre capullos que caen,
Y candelillas que vuelan.
Sobrio pero borracho, borracho pero sobrio,
Se ríe de la mortalidad.
Todo esto es antiguo y nuevo.



Remando  de Noche en el Lago del Oeste

Interminablemente, interminablemente en el lago crecen los berzos,
Los vientos nocturnos y los rocíos tienen el aroma del perfume de los lotos. Gradualmente la luz de una linterna de un templo lejano se hace visible,
Esperemos y miremos el brillo del lago cuando la Luna se ponga.




Ch'en Shih-tao (¿?).

Conocido por buscar la perfección en cada línea. Su contemporáneo, el poeta y calígrafo Huang T'inh-chien (1050­1110), dijo: "para lograr una buena línea suele encerrarse en su estudio".




Poema


Es cuando estamos por terminar un libro que lo disfrutamos,
Los huéspedes a los que esperamos ansiosos suelen no venir.
Así el mundo siempre corre en contra de nuestros deseos,
¡Qué pocas veces en cien años abrimos nuestros corazones!




Ni Ts'an (1301-1374).

Hijo de una rica fami­lia de anticuarios, inteligentemente vio aproxi­inarse la caída de la dinastía Sung y la invasión mongol que fundaría la dinastía Yuan. Por eso, un día regaló la mayor parte de sus bienes, y con su colección de obras de arte y antigüeda­des se fue a vivir a un barco. Pasó su vida na­vegando por los lagos y ríos de China, y alo­jándose en monasterios budistas y taoístas. Gran calígrafo y pintor, considerado como el mejor por sus iguales, no vendía ni sus pinturas ni sis caligrafías, las regalaba a sus amigos, o las daba en trueque. Fue un taoísta de la co­rriente de la Montaña del Dragón, al igual que su amigo, el pintor Huang Kung-wang.




En el Templo de Xun Wen


¡Que profundamente silencioso es el templo de Tao!
¡limitado e infinito, es el lugar de residencia de lo divino.
El salón de luz es amplio y alto, también reverenciado con silencio,
Árboles con hojas coloreadas están creciendo y extendiéndose.
Olvidado de las palabras, paseo y descanso aquí,
He descartado el mundo de la fama y la ganancia.
Qué elegante el Sol de la mañana, brillando sobre las balsas y los aleros,
Qué frescas son la terraza y la laguna después de la lluvia.
Quemo incienso para romper el profundo silencio,
Y bebo el agua del arroyo y me relajo con alegría.
Penetro las maravillas de Tao, Y canto los antiguos sutras.
Cuando mi rnente está cómoda mi espíritu está alegre,
Cuando se obtiene el entendimiento, no queda nada por comprender.
¿Quién puede decir que el reino del Tao está lejos de nosotros?
Qué tranquilo es, como al comienzo del Cielo y la Tierra.
















Shib Tao (1641-1717).

Miembro de la casa imperial de la dinastía Ming. Cuando los man­chúes invadieron China y fundaron la dinastía Ch'ing, se ordenó monje budista para no tener que obedecer al gobierno invasor, al igual que su primo, otro pintor, Pa-ta-shan-ren. Fue pin­tor, calígrafo y poeta. Escrihió un tratado sobre pintura donde explica el Método de la Pincela­da única, "un método sin método que abarca todos los métodos". En él, la filosofía del Ch'an Ven) y el Taoísmo están explicados en térmi­nos de pintura.





Lo Apenas Esencial
(escrito para un sobrino, aspirante a artista)

Mi naturaleza esencial no gusta de la vida en las ciudades,
Para estar libre del ruido me construí una pequeña cabaña con techo de paja. Lejos, en lo profundo de las montañas,
Cuando llega la primavera observo los pájaros.
En verano me baño en el arroyo corriente,
En otoño trepo a los más altos picos.
Durante el invierno me caliento al Sol,
Así disfruto del verdadero sabor de las estaciones.
¡Que el Sol y la Luna giren solos!
Cuando tengo tiempo leo los sutras.
Cuando estoy cansado duermo en mi cama de paja,
Si me preguntas "¿A quién ves en tus sueños?"
Contestaría, "A/ Emperador Amarillo",[2]
Fue él quien me transmitió la enseñanza secreta,
La cual me está prohibido pasarte.
Ahora ya he llevado la túnica negra durante décadas.[3]
El significado de la enseñanza es profundo y vasto como el océano,
Cuando lo revelo con mi trabajo de pincel, sus méritos son ilimitados.[4]
Si te explicara esta enseñanza secreta a ti,
La montaña sólida, me temo, saldría volando.




[1] "Una compra de primavera": vino.

[2] El Emperador Amarillo: el fundador del Taoísmo.
[3] La túnica negra: de un monje Ch'an (Zen).
[4] Sus méritos son ilimitados: expresión que se utiliza en el Sutra del Diamante para quienes transmiten ese Sutra.

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