La vida de Mozart representa el triunfo del genio sobre la
precocidad. En su época, unos cuantos, pocos, niños de
cinco o seis años eran capaces de crear afortunadas varia-
ciones sobre un tema o extraer melodías coherentes en
un clavicémbalo con el teclado oculto, de modo que no se
pudieran ver las manos. Sin embargo, a diferencia de
otros Wunderkinder de mediados del XVIII, Mozart pulió
sus creaciones y actuaciones hasta convertirlas en obras
de una belleza arrebatadora, y jamás mostró ni un sólo
síntoma de estar diluyéndose en una adolescencia anodi-
na, destino que siempre acecha a los niños prodigio. En el
transcurso de su vida tristemente truncada -murió el 5
de diciembre de 1791, a la edad de treinta y cinco años-,
Mozart se ganó por derecho propio un puesto destacado
en el selecto panteón de los grandes compositores.
precocidad. En su época, unos cuantos, pocos, niños de
cinco o seis años eran capaces de crear afortunadas varia-
ciones sobre un tema o extraer melodías coherentes en
un clavicémbalo con el teclado oculto, de modo que no se
pudieran ver las manos. Sin embargo, a diferencia de
otros Wunderkinder de mediados del XVIII, Mozart pulió
sus creaciones y actuaciones hasta convertirlas en obras
de una belleza arrebatadora, y jamás mostró ni un sólo
síntoma de estar diluyéndose en una adolescencia anodi-
na, destino que siempre acecha a los niños prodigio. En el
transcurso de su vida tristemente truncada -murió el 5
de diciembre de 1791, a la edad de treinta y cinco años-,
Mozart se ganó por derecho propio un puesto destacado
en el selecto panteón de los grandes compositores.
Como cabía esperar ya desde su más
tierna infancia,
los fervientes admiradores de Mozart lo convirtieron en
una celebridad cuya vida se vió a menudo enturbiada por
diversas leyendas. Ni siquiera el esfuerzo académico de
los modernos biógrafos de Mozart ha conseguido despla-
zar las imágenes que los amantes de la música prefieren
evocar cuando escuchan su nombre: Mozart, el niño obs-
tinado e incapaz de superar su conducta infantil; el tan
cautivador mago cuyas credenciales nadie osó cuestionar
jamás; el trabajador prodigioso que nunca revisó una sola
nota de sus fulgurantes inspiraciones improvisadas, [' .. l
los fervientes admiradores de Mozart lo convirtieron en
una celebridad cuya vida se vió a menudo enturbiada por
diversas leyendas. Ni siquiera el esfuerzo académico de
los modernos biógrafos de Mozart ha conseguido despla-
zar las imágenes que los amantes de la música prefieren
evocar cuando escuchan su nombre: Mozart, el niño obs-
tinado e incapaz de superar su conducta infantil; el tan
cautivador mago cuyas credenciales nadie osó cuestionar
jamás; el trabajador prodigioso que nunca revisó una sola
nota de sus fulgurantes inspiraciones improvisadas, [' .. l
Extracto de Mozart* de
Peter Gay
27 DE ENERO
DE 2006. 250
ANIVERSARIO
DEL NACIMIENTO
DE MOZART
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