La nieve antaño blanca es hoy de color violeta
si bien de ello el violonchelo
no tiene culpa completa
En igualdad de condiciones
con los aeroplanos que justifican el espacio
examinemos el cielo
ese cielo que nos contrata para tenernos en dos pies
sobre este circo horizonte que a ti y a mi nos pertenece
Estos son los pronósticos
que de sus copos inmóviles
han logrado extraer los crédulos aviadores
Siempre que el cielo se venza de su costado izquierdo
y recomiendo a las avispas una profesión de nobleza
Siempre que los sobres de las cartas de urgencia
se desvanezcan en tránsito de mariposas
y siempre que el doblar las esquinas de llanto
encontremos la solución de los ciegos
que dejaron en nuestras manos un polvillo de ángulos
y de tu buen corazón si el tiempo no lo impide
Perdóname si niego la antigüedad
de los vuelos y de su interpretación
cuando el ebanista desnudo
aún no sabe utilizar el nogal de virajes
para la bella confección de mañanas de otoño
ni se supone un próximo acierto
en el ensayo de cauce para las citas de amor
que se retrasan
tal vez por un temor desconocido
a la diafanidad de la espalda como cristal de aumento
Sea éste nuestro horóscopo de posición vertical
con una visible tendencia
a la costumbre de antaño
Nieve de conveniencia
yo te invito
a que vuelvas a ser blanca y a tu actitud descendente
Yo te invito a que seas blanca blanca y transparente
Yo te invito
en obsequio del mar que no está escrito
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