Buscador del Blog

2

lunes, 6 de junio de 2011

Romance de San Saturio 1941-1947

¿Lo viví o lo estoy soñando?
¿Fui yo de piedra o de humo?
Decidme,amigos, decídmelo.

¿Los álamos eran álamos?
¿Los santos,santos de bulto?
¿Qué era: ermitaño u obispo,
doctor o abad, San Saturio?

¿Le ayudaba yo a la misa
en fresco latín litúrgico?
¿Bajaba por las mañanas
un cuervo con el pan rubio?

Las barbas ¿se le poblaban
en los éxtasis de arrullos?
¿Duras raíces de árboles
le reventaban los pulsos?

No sé si fui aquel acólito
que le machacaba jugos,
viva mano de almirez
duro mortero de escrúpulos.

Me veo sesgando a nado
la tabla del río curvo
ofreciéndome al castillo
con un tabaque de frutos,

o al borde -tosco navío-
de un sarcófago sin rumbo,
regando a lágrima viva
rosales de oro traslúcido-

¿O hice más bien, en San Polo,
novicio un templario orgullo,
esgrima y hortelanía
de acequias,lanzas y escudos?

Quizá fui solo un maestro
o aprendiz en sacar puntos
y erigí en una columna
vagas memorias de un busto.

O tal vez un arquitecto
primoroso y diminuto
que un camarín verde y oro
labr en caracol oculto.

Acaso yo catedrático
benjamín de un Instituto
paseé marzos y abriles
del Mirón a San Saturio,

y en mi soledad erraba
viendo nacer, udo a nudo,
hojas nuevas de los árboles,
sueños de alumnas y alumnos,

sueños míos o, ¿quién sabe?,
reminiscencias,murmullos,
siglos envueltos en siglos,
santorales entre juncos.

Decidme, amigos decídmelo,
tú,Duero, verde y maduro,
que yo -está todo tan lejos-
niebla en la niebla me busco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario